La
Segunda Guerra Mundial fue un conflicto militar global que se desarrolló entre
1939 y
1945. En él se vieron implicadas la
mayor parte de las naciones del mundo, incluidas todas las
grandes potencias, mediante la creación de dos alianzas militares opuestas: los
Aliados y las
Potencias del Eje. Fue la mayor guerra de la
Historia, con más de 100 millones de
militares movilizados y un estado de «
guerra total» en que los grandes contendientes destinaron toda su capacidad económica, militar y científica al servicio del esfuerzo de guerra, borrando la distinción entre recursos civiles y militares. Marcada por hechos de enorme significación que incluyeron la muerte masiva de civiles, el
Holocausto y el uso por primera y última vez de
armas nucleares en un conflicto militar, la Segunda Guerra Mundial fue el más mortífero conflicto en la historia de la humanidad,
[1] con un resultado final de entre
50 y 70 millones de víctimas.
Se acepta de manera general que el conflicto comenzó el
1 de septiembre de 1939, con la
invasión alemana de Polonia y la consiguiente declaración de guerra de
Francia y la mayor parte de los países del
Imperio Británico y la
Commonwealth al
Tercer Reich. La
Alemania nazi pretendía crear un gran imperio en
Europa. Desde finales de 1939 hasta inicios de
1941, merced a una serie de fulgurantes campañas militares y la firma de tratados, Alemania conquistó o sometió gran parte de la
Europa continental. En base a acuerdos entre los
Nazis y los
soviéticos, la nominalmente neutral
Unión Soviética ocupó o anexionó territorios de sus seis naciones vecinas en Europa. El
Reino Unido y la
Commonwealth se mantuvieron como la única gran fuerza capaz de combatir contra las Potencias del Eje en el
Norte de África y en una extensa
guerra naval. En junio de 1941 las potencias europeas del Eje comenzaron una invasión de la Unión Soviética, dando así inicio al más extenso teatro de guerra terrestre de la Historia, donde desde ese momento se empleó la mayor parte del poder militar del Eje. En diciembre de 1941 el
Imperio del Japón, que había estado en guerra con
China desde
1937[2] y pretendía dominar una parte de
Asia,
atacó a los Estados Unidos y a las posesiones europeas en el
Océano Pacífico, conquistando rápidamente gran parte de la región.
El avance del Eje fue detenido en
1942 tras la derrota de Japón en varias
batallas navales y de las tropas europeas del Eje en el
Norte de África y en la decisiva
batalla de Stalingrado. En
1943, como consecuencia de los diversos
reveses de los alemanes en
Europa del Este, la
invasión aliada de la
Italia Fascista y las victorias de los Estados Unidos en el Pacífico, el Eje perdió la iniciativa y tuvo que emprender la retirada estratégica en todos los frentes. En
1944 los aliados occidentales
invadieron Francia, al mismo tiempo que la Unión Soviética recuperó las pérdidas territoriales e invadía Alemania y sus aliados.
La guerra en Europa terminó con la
captura de Berlín por tropas soviéticas y polacas y la consiguiente
rendición incondicional alemana el 8 de mayo de 1945. La
Armada Imperial Japonesa resultó
derrotada por los Estados Unidos y la invasión del
Archipiélago japonés se hizo inminente. Tras el
bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki por parte de los Estados Unidos, la guerra en Asia terminó el
15 de agosto de 1945 cuando Japón aceptó la
rendición incondicional.
La guerra acabó con una victoria total de los Aliados sobre el Eje en 1945. La Segunda Guerra Mundial alteró las relaciones políticas y la estructura social del mundo. La
Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue creada tras la conflagración para fomentar la cooperación internacional y prevenir futuros conflictos. La Unión Soviética y los Estados Unidos se alzaron como
superpotencias rivales, estableciéndose el escenario para la
Guerra Fría, que se prolongó por los siguientes 46 años. Al mismo tiempo declinó la influencia de las grandes potencias europeas, materializado en el inicio de la
descolonización de Asia y
África. La mayoría de los países cuyas industrias habían sido dañadas iniciaron la
recuperación económica, mientras que la integración política, especialmente en Europa, emergió como un esfuerzo para establecer las relaciones de
posguerra.
Antecedentes
Las causas de la Segunda Guerra Mundial más inmediatas al estallido de la misma son, por una parte, la
invasión a Polonia por parte de los
alemanes, y los
ataques japoneses contra China, los
Estados Unidos de América y las colonias
británicas y
neerlandesas en
Asia. La Segunda Guerra Mundial estalló después de que estas acciones agresivas recibieran como respuesta una
declaración de guerra, una resistencia armada o ambas por parte de los países agredidos y aquellos con los que mantenían tratados. En un primer momento, los
países aliados estaban formados tan sólo por
Polonia,
Gran Bretaña y
Francia, mientras que las
fuerzas del Eje consistían únicamente en
Alemania e
Italia, unidas en una alianza mediante el
Pacto de Acero.
[3]
A medida que la guerra progresó, los países que iban entrando en la misma (al ser de forma voluntaria, o al ser atacados) se alinearon en uno de los dos bandos, dependiendo de su propia situación. Ese fue el caso de los Estados Unidos y la
URSS, atacados respectivamente por Japón y Alemania. Algunos países, como
Hungría, cambiaron su alineamiento en las fases finales de la guerra.
[4]
En Europa
Expansión de Alemania de 1935 a 1939
Durante la elaboración del
Tratado de Versalles, se presentó el problema de la compensación que
Alemania debía pagar a los vencedores. El
Reino Unido obtuvo la mayor parte de las colonias alemanas en
África y
Oceanía (aunque algunas fueron a parar a
Japón y a
Australia). Por su parte,
Francia, en cuyo suelo se desarrolló la mayoría de los combates del frente occidental, recibió el pago de una gran indemnización y la recuperación de
Alsacia y
Lorena, que habían sido anexadas a Alemania por
Otto von Bismarck tras la
Guerra Franco-prusiana en
1870.
[5]
En el
Imperio ruso, la
Dinastía Románov había sido derrocada y reemplazada por un gobierno provisional que a su vez fue derrocado por los
bolcheviques de
Lenin y
Trotsky. Después de firmar el
Tratado de Brest-Litovsk, los bolcheviques tuvieron que hacer frente a una
guerra civil, que vencieron, creando la
URSS en 1922. Sin embargo, ésta había perdido enormes territorios por haberse retirado prematuramente de la guerra.
Estonia,
Letonia,
Lituania y
Polonia resurgieron en el mapa a partir de una mezcla de territorios soviéticos y alemanes tras el tratado de Versalles.
En Europa Central, nuevos estados aparecieron tras el desmembramiento del
Imperio austrohúngaro:
Austria,
Hungría,
Checoslovaquia y
Yugoslavia, que además tuvo que ceder territorios a la nueva
Polonia, a
Rumanía y a
Italia.
En Alemania, la visión popular del
Tratado de Versalles era muy negativa: bajo su cobertura legal se había desmembrado el país, la economía alemana se veía sometida a pagos y servidumbres a los Aliados considerados abusivos, y el estado carecía de fuerzas de defensa frente a amenazas externas, sobre todo por parte de la
URSS, que ya se había mostrado dispuesta a expandir su ideario político por la fuerza. Esta situación percibida de indefensión y represalias abusivas, combinada con el hecho de que nunca se llegó a combatir en territorio alemán, hizo surgir la teoría de la
Puñalada por la espalda, la idea de que en realidad la guerra se podía haber ganado si grupos extranjeros no hubieran conspirado contra el país, lo que hacía aún más injusto el ser tratados como perdedores. Surgió así un gran rencor a nivel social contra los Aliados, sus tratados, y cualquier idea que pudiera surgir de ellos.
La desmovilización forzosa del ejército hasta la fuerza máxima de 100.000 hombres permitida por el tratado (un tamaño casi testimonial respecto al anterior) dejó en la calle a una cantidad enorme de militares de carrera que se vieron obligados a encontrar un nuevo medio de subsistencia en un país vencido, con una economía en pleno declive, y tensión social. Todo eso favoreció la creación y organización de los
Freikorps, así como otros
grupos paramilitares. La lucha de los Freikorps y sus aliados contra los movimientos revolucionarios alemanes como la
Liga Espartaquista (a veces con la complicidad o incluso el apoyo de las autoridades) hizo que tanto ellos como los segmentos de población que les apoyaban se fueran inclinando cada vez más hacia un ideario reaccionario y autoritario, del que surgiría el
nazismo como gran aglutinador a finales de los años
20 e inicios de los
30. Hasta entonces, había sido un partido en auge, pero siempre minoritario; un intento prematuro de hacerse con el poder por la fuerza (el
Putsch de Múnich) acabó con varios muertos, el partido ilegalizado y Hitler en la cárcel. Es durante ese periodo de encarcelamiento que escribió el
Mein Kampf (
Mi lucha), el libro en el que sintetizó su ideario político para Alemania.
El caldo de cultivo existente a nivel social, combinado con la
Gran Depresión de inicios de los
30 hizo que la débil
República de Weimar no fuera capaz de mantener el orden interno; los continuos disturbios y conflictos en las calles incrementaron la exigencia de orden y seguridad por parte de sectores de la población cada vez más amplios. Sobre esa ola de descontento y rencor, el
Partido Nazi, liderado por
Adolf Hitler se presentó como el elemento necesario para devolver la paz, la fuerza y el progreso a la nación. Los ideólogos del partido establecieron racionalizaciones que justificaban todas las ideas que hoy día resultan controvertidas en su ideario: la remilitarización era imprescindible para librarse del yugo opresor de las antiguas potencias Aliadas; la inestabilidad del país era ocasionada por movimientos sociales de base extranjera (
comunistas) o grupos de presión no alemanes (
judíos), culpables además de haber apuñalado por la espalda a la
Gran Alemania en
1918; además, Alemania tiene derecho a recuperar los territorios que fueron suyos, así como asegurarse el necesario
espacio vital para asegurar su crecimiento y prosperidad. Todas estas ideas quedaron condensadas en el
Mein Kampf.
Partiendo de las afrentas reales y comprobables causadas por el Pacto de Versalles, los nazis lograron racionalizar las partes más duras de su ideario, de modo que potenciaron, alimentaron y extendieron la necesidad de reparación en la sociedad alemana, mezclando los problemas reales con las necesidades de su propio programa político, presentando el
militarismo y la adherencia a la disciplina
fascista como las únicas vías capaces de reconducir la situación. Del mismo modo se justificó la represión brutal de cualquiera que no pensara del mismo modo o fuera percibido como un enemigo del estado. Y el clima existente a causa del Pacto hizo que a la sociedad en general no le preocupase lo más mínimo el incumplimiento de cualquier tipo de tratado internacional. Hasta
1932, el
NSDAP fue incrementando su cuota electoral en las elecciones federales, manteniendo un estilo político igual de bronco y agresivo que el que practicaba en la calle.
En noviembre de
1932 tienen lugar las
octavas elecciones federales alemanas, en las que el
NSDAP perdió algo más de un 4% de votos, quedando en un 33,1%. Al ser la lista más votada, y ante la imposibilidad de lograr una opción de consenso entre las demás fuerzas políticas, el presidente
Hindemburg nombra
canciller a Hitler y le ordena formar gobierno. El
27 de febrero de
1933, un
incendio inexplicable arrasa el
Reichstag, la sede del parlamento alemán. A raíz del mismo, Hitler declara el estado de excepción. Pronto surge desde el partido nazi la acusación de que los comunistas son los instigadores de la quema, y Hitler logra que un Hindenburg ya muy mermado de salud firme el
Decreto del Incendio del Reichstag, aboliendo tanto al partido comunista como a cualquier organización afín al mismo. Con sus principales enemigos políticos ilegalizados, Hitler procede a convocar las
novenas elecciones federales alemanas el
5 de marzo de
1933, logrando esta vez un 43,9% de votos y pasando a gobernar, en coalición con el
DNVP, en mayoría absoluta. Una vez conseguido el poder político, la noche del
30 de junio al
1 de julio de
1934, Hitler se quita de encima a los principales opositores políticos que aún tenía, tanto de su partido como de los otros, en la llamada
noche de los cuchillos largos. Con esta acción de fuerza logró también el apoyo del ejército y la industria.
Rápidamente, Hitler restauró en Alemania el servicio militar generalizado que había sido prohibido por el Tratado de Versalles,
remilitarizó la Renania en
1936 y puso en práctica una política extranjera agresiva, el
pangermanismo, inspirada en la búsqueda del
Lebensraum, destinada a reagrupar en el seno de un mismo estado a la población germana de
Europa central, comenzando por Austria (
Anschluss) en marzo de
1938. El principal objetivo declarado de la política exterior alemana de la época inmediatamente anterior a la guerra era, por una parte, la recuperación de esos territorios, así como del
Corredor polaco y la
Ciudad libre de Dánzig, en los antiguos territorios de
Prusia perdidos por Alemania después de
1918. Esas reclamaciones territoriales constantes constituían elementos importantes de inestabilidad internacional, pues
Berlín reivindicaba abiertamente su restitución, de forma cada vez más agresiva, con la intención de reconstruir la
Gran Alemania.
El apoyo al levantamiento militar del General
Francisco Franco en
España por parte de
Italia y
Alemania con tropas y armamento desafió abiertamente al
acuerdo de no-intervención en el conflicto civil (
Guerra Civil Española) de las naciones extranjeras. Hitler había firmado ya el
Pacto de Acero con Mussolini, el único de los dirigentes europeos con un ideario similar. El apoyo a las fuerzas franquistas fue un intento de establecer un estado fascista controlando el acceso al
Mediterráneo con vistas a una futura guerra europea, algo que solo les funcionó a medias.
El oeste de
Checoslovaquia (la región conocida como los
Sudetes) era el hogar de una gran cantidad de población de ascendencia germana, cuyos derechos, según el gobierno alemán, estaban siendo infringidos. La anexión de los Sudetes fue aceptada en
Múnich en septiembre de
1938 tras una conferencia tripartita entre Alemania, Francia y Gran Bretaña, donde el francés
Édouard Daladier y el primer ministro británico
Neville Chamberlain, siguiendo una
Política de apaciguamiento, confiaron en que sería la última reivindicación de la
Alemania nazi. Hitler había transmitido personalmente esa idea a Chamberlain, tras entregarle un conjunto de informes con supuestas atrocidades cometidas contra habitantes alemanes en los Sudetes. La postura inglesa y francesa se debía en gran parte a la reticencia de sus poblaciones a verse envueltos de nuevo en una guerra a escala mundial, así como al convencimiento (sobre todo por parte de ciertos sectores de la sociedad inglesa) de que realmente el Tratado de Versalles había sido excesivo.
Sin embargo, en marzo de
1939 los ejércitos de Alemania entraron en
Praga y asumieron el control de los territorios checos restantes. El día siguiente Hitler, desde el
Castillo de Praga, proclamó el Protectorado de
Bohemia y
Moravia, a la vez que propició la aparición del estado títere de
Eslovaquia. También se apoderó del territorio de
Memel, perteneciente a
Lituania. El fracaso del
apaciguamiento demostró a las potencias occidentales que no era posible confiar en cualquier tratado que pudiera firmarse con Hitler, así como que sus aspiraciones de poder y expansión no podían seguir siendo toleradas.
Polonia y
Francia firmaron un acuerdo de mutua defensa el
19 de mayo de
1939, que posteriormente también suscribió
Gran Bretaña.
Por su parte, Alemania y la URSS firmaron el
23 de agosto del mismo año el
Pacto Ribbentrop-Mólotov, que incluía un protocolo secreto por el que ambas potencias se dividían
Europa central en esferas de influencia, incluyendo la
ocupación militar. El tratado establecía el
comercio e intercambio de
petróleo y
comida de la URSS a Alemania, reduciendo así el efecto de un futuro bloqueo por parte de
Gran Bretaña como el que casi había ahogado a Alemania en la
Primera Guerra Mundial. Hitler pasó entonces a centrarse en la preparación del futuro conflicto con los Aliados cuando, como pretendía, invadiera Polonia con el fin de incorporarla a Alemania. La ratificación del tratado de defensa entre Polonia y el Reino Unido no alteró sus planes.
Benito Mussolini se había convertido en líder indiscutido de Italia durante ese mismo período de entreguerras. Expulsado del
Partido Socialista Italiano por apoyar la participación de
Italia en la
Primera Guerra Mundial, en
1919 fundó los
Fasci italiani di combattimento, grupo militar integrado por excombatientes, que reprimían a los movimientos denominados obreros y al partido socialista; era por tanto análogo a los Freikorps alemanes tanto en ideario como en actuación. El
fascismo creado por Mussolini defendía un régimen
militarista,
autoritario,
nacionalista, que centralizara el poder en una persona y un movimiento (
Partido Nacional Fascista en el caso italiano) y contrario a las
instituciones democráticas. Los fascistas tomaron como
emblema el
fascio, antiguo símbolo de poder entre los
romanos, consistente en un haz de varas con un hacha en el centro.
En estos años los movimientos
obrero y campesino se manifestaron de manera más radical al tomar las fábricas y las tierras bajo su control, en un intento por imitar la
revolución rusa. Los industriales y terratenientes, asustados por esta amenaza a sus intereses, apoyaron económicamente a los
Fasci di combattimento. En septiembre de
1922 los
camisas negras, como también eran conocidos los fascistas, organizaron una
marcha sobre Roma, para presionar al gobierno por la incapacidad de resolver la situación económica. En respuesta,
Víctor Manuel III nombró a Mussolini
primer ministro. Este empezó a autodenominarse
Duce ('Caudillo'), y estableció un gobierno totalitario. Creó el
Gran Consejo Fascista que controló el Parlamento. Persiguió a los
sindicatos, al Partido Socialista, prensa contraria a su gobierno, y a la
Iglesia. Suprimió las libertades individuales y el derecho de huelga. Controló los medios de comunicación y solo permitió propaganda que exaltara el nacionalismo y el fascismo. También introdujo el militarismo en el sistema educativo italiano.
Del mismo modo que Hitler en Alemania, Mussolini defendía el derecho de Italia a la expansión territorial, de grado o por fuerza. Mussolini comenzó una gran campaña expansionista conocida como el
colonialismo italiano. Estableció colonias en
Somalia,
Eritrea y
Libia, y conquistó por la fuerza
Abisinia y
Albania, ignorando las protestas de la
Sociedad de Naciones.
En Asia
Transcurso de la guerra
Inicio de la guerra en Asia (julio de 1937 – septiembre de 1939)
...y es altamente lamentable que la guerra sino-japonesa se extendiera tanto.
[6]
Tropas japonesas a unos 20 km al norte de Shangái.
La
Segunda Guerra Sino-japonesa comenzó en 1937, cuando
Japón atacó en profundidad a
China desde su plataforma en
Manchuria. El
7 de julio de
1937, Japón, después de haber
ocupado Manchuria desde 1931, lanzó
otro ataque contra China cerca de
Pekín, la capital del norte. Los
japoneses terminaron de ocupar el norte rápidamente, pero fueron detenidos finalmente en la
Batalla de Shanghái. Después de combatir alrededor de la ciudad por más de tres meses, Shanghái finalmente cayó ante los japoneses en noviembre de 1937, y la capital del sur,
Nankín, cayó poco después. Como resultado, el
Gobierno nacionalista chino trasladó su sede a
Chongqing durante el resto de la guerra. Las fuerzas japonesas cometieron brutales
atrocidades contra los civiles y los prisioneros de guerra en la
Masacre de Nankín, matando unos 300.000 civiles en un mes. Ni Japón ni China declararon oficialmente la guerra por razones similares: Japón deseaba evitar la intervención de potencias extranjeras, sobre todo el Reino Unido y los Estados Unidos, que era su primer proveedor de acero y hubiera debido imponer un embargo en virtud de las
Leyes de Neutralidad vigentes en dicho país; mientras que China temía que la declaración le granjeara la enemistad de las potencias occidentales en la zona.
Debido a que la guerra en China se prolongaba más de lo planeado, los oficiales nacionalistas del
Ejército Guandong reanudaron la lucha por el control de Mongolia y Siberia con Rusia. En la primavera de 1939, fuerzas soviéticas y japonesas chocaron en la frontera de Mongolia. El
8 de mayo, 700 jinetes mongoles cruzaron el río Khalka, río que los japoneses consideraban como la frontera de
Manchukuo, pero los gobiernos soviético y mongol consideraban que la frontera se encontraba 35 kilómetros más al este. Las fuerzas mongolas y manchúes empezaron a dispararse, y en pocos días sus patrones soviéticos y japoneses habían enviado grandes contingentes militares, lo que derivó inmediatamente en una lucha, que condujo a una guerra a gran escala que duró hasta septiembre. La creciente presencia japonesa en el Lejano Oriente, fue vista por la Unión Soviética como una amenaza estratégica importante, y los soviéticos temían tener que luchar en una guerra de dos frentes, lo que fue una de las principales razones para el
Pacto Ribbentrop-Mólotov con los nazis. Al final, los japoneses fueron derrotados decisivamente por los soviéticos bajo el mando del
general Georgi Zhúkov en la
Batalla de Khalkhin Gol.
Después de esta batalla, la Unión Soviética y Japón estuvieron en paz hasta 1945. Japón miró entonces hacia el sur para expandir su imperio, lo que condujo a un conflicto con los Estados Unidos por las
Filipinas y el control de las líneas de navegación de las
Indias Orientales Neerlandesas. La Unión Soviética se enfocó en el oeste, aunque dejó un importante número de tropas para vigilar la frontera con Japón, pero serían retiradas en
1941.
Inicio de la guerra en Europa (septiembre de 1939 – mayo de 1940)
La existencia de
Polonia es intolerable e incompatible con las condiciones esenciales de la vida alemana. Polonia debe irse y se irá.
[7]
La Segunda Guerra Mundial en Europa (1939–1941)
El
1 de septiembre de 1939, Alemania
invadió Polonia,
[8] usando el pretexto de un
ataque polaco simulado en un puesto fronterizo alemán. La llanura polaca ofrecía una ventaja para el desplazamiento de los blindados alemanes, aunque los bosques y las carreteras mal construidas eran problemas que hacían más arduo el avance. Alemania avanzó usando la
blitzkrieg ('guerra relámpago').
[9] El Reino Unido y Francia le dieron dos días a Alemania para retirarse de Polonia. Una vez que pasó la fecha límite, el 3 de septiembre, el Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda le declararon la guerra a Alemania, seguidos rápidamente por Francia, Sudáfrica y Canadá.
[10]
Los franceses se movilizaron lentamente y después sólo hicieron una
ofensiva de «demostración» en el
Sarre, que pronto abandonaron, mientras que los británicos no pudieron hacer ninguna acción directa en apoyo de los polacos en el tiempo disponible (véase
Traición occidental). Mientras, el
8 de septiembre, los alemanes alcanzaban
Varsovia, habiendo penetrado a través de las defensas polacas. Ellos comenzaron el
asedio de Varsovia (8-28 septiembre).
El
17 de septiembre, la
Unión Soviética, siguiendo su acuerdo secreto con Alemania,
invadió Polonia desde el este, convirtiendo las defensas polacas en un caos mediante la apertura de un segundo frente. La defensa polaca no aguantaría la lucha en dos frentes a la vez. Un día más tarde, tanto el presidente polaco como el comandante en jefe huyeron a
Rumanía. El
1 de octubre, después de un mes de
asedio de Varsovia, las fuerzas hostiles entraron en la ciudad. Las últimas unidades polacas se
rindieron el
6 de octubre.
[11] Polonia, sin embargo, nunca se rindió oficialmente a los alemanes. Algunas tropas polacas
se fueron a países vecinos. Como consecuencia de la Campaña de Septiembre, la
Polonia ocupada consiguió crear un poderoso
movimiento de resistencia y contribuyó con
fuerzas militares significativas al esfuerzo aliado durante el resto de la Segunda Guerra Mundial.
Tropas finlandesas luchando contra la invasión soviética.
Tras la
conquista de Polonia, Alemania se tomó una pausa para reagruparse durante el invierno de 1939–1940, mientras británicos y franceses se mantenían a la defensiva. Los periodistas llamaron a este período la «
guerra de broma» o
Sitzkrieg (
drôle de guerre, en francés), debido a que casi no existieron combates. Durante este período, la Unión Soviética atacó
Finlandia el
30 de noviembre de
1939, con lo que comenzó la
Guerra de Invierno. A pesar de superar a las tropas finesas en número de 4 a 1, el
Ejército Rojo encontró que su ataque se volvía muy difícil, lo cual resultó muy embarazoso y la fuerte defensa finesa evitó una invasión completa. Finalmente, los soviéticos acabaron por imponerse y el
tratado de paz vio como Finlandia cedía áreas estratégicamente importantes en la frontera cerca de
Leningrado, así como en la
Carelia. Esto sentó un precedente de flaqueza en el ejército Rojo, el cual los alemanes se tomaría en serio para la invasión.
Alemania invadió
Dinamarca y
Noruega el
9 de abril de
1940, en la
Operación Weserübung, en parte para contrarrestar la amenaza de una inminente invasión Aliada de Noruega. Dinamarca no resistió, pero
Noruega luchó. La defensa Noruega fue socavada desde el interior por la colaboración de
Vidkun Quisling, cuyo nombre es hoy en día sinónimo de "traidor". Tropas del
Reino Unido, cuya propia invasión estaba preparada, desembarcaron en el norte de Noruega. A últimos de junio, los Aliados habían sido derrotados y se retiraban, Alemania controlaba la mayor parte de Noruega, y las
Fuerzas Armadas de Noruega se habían rendido, mientras que la
Familia real noruega escapaba a
Londres. Alemania usó Noruega como base para ataques navales y aéreos contra los
convoyes árticos que se dirigían a la Unión Soviética con armas y suministros. Los partisanos noruegos continuarían la lucha contra la ocupación alemana durante toda la guerra.
Frente occidental (mayo – septiembre de 1940)
Esta guerra no ha acabado con la batalla de Francia. Esta guerra es una guerra mundial.
[12]
Los alemanes acabaron la «guerra de broma» el
10 de mayo de
1940, cuando invadieron
Luxemburgo,
Bélgica, los
Países Bajos y
Francia. Los Países Bajos fueron arrollados rápidamente y la ciudad
neerlandesa de
Rotterdam fue destruida en un
bombardeo aéreo. La
Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) y el
Ejército Francés, avanzaron hacia el
norte de Bélgica y planeaban hacer una guerra móvil en el norte, mientras mantenían un frente continuo y estático a lo largo de la
Línea Maginot más al sur. Los planes Aliados fueron desbaratados inmediatamente por el más clásico e importante ejemplo en la historia de la
Blitzkrieg.
En la primera fase de la invasión,
Fall Gelb, el
Panzergruppe von Kleist de la Wehrmacht, se precipitó a través de las
Ardenas, una región con espesos bosques que los Aliados habían pensado que sería impenetrable para un ejército mecanizado moderno. Los alemanes rompieron la línea francesa en
Sedán, sostenida por reservistas más que por tropas de primera línea, para luego girar hacia el oeste a través del norte de Francia hacia el
Canal de la Mancha, dividiendo en dos a los Aliados.
La BEF y las
fuerzas Francesas, rodeadas en el norte, fueron evacuadas desde
Dunkerque en la
Operación Dinamo. La operación fue una de las evacuaciones más grandes de la historia militar, cuando 338.000 soldados británicos, franceses y belgas fueron evacuados a través del
Canal de la Mancha en barcos de guerra y civiles. La ofensiva pudo haber sido más satisfactoria para los alemanes de no haber sido parada por Hitler para que sus tropas cogieran aliento, cosa que en particular a Guderian no gustó nada.
El
10 de junio, Italia se unió a la guerra, atacando a Francia por el sur. Las fuerzas alemanas continuaron entonces la conquista de Francia con
Fall Rot ('Caso Rojo'). Francia firmó un
armisticio con Alemania el
22 de junio de
1940, que condujo a la ocupación directa alemana de
París y de dos tercios de Francia, y al establecimiento de un
gobierno títere alemán con sede en el
sudeste de Francia conocido como la
Francia de Vichy.
Alemania había empezado los preparativos en el verano de 1940 para invadir el Reino Unido en la
Operación León Marino. Muchos de los suministros y de las armas pesadas del ejército británico se habían perdido en Dunkerque. Los alemanes no tenían ninguna esperanza de batir a la
Marina Real Británica, pero pensaron que tendrían una oportunidad de éxito si podían alcanzar la
superioridad aérea. Para hacerlo, tenían que suprimir primero a la
Royal Air Force (RAF). El consiguiente combate a finales del verano de 1940 entre las dos fuerzas aéreas llegó a conocerse como la
Batalla de Inglaterra. La
Luftwaffe tomó como objetivo inicialmente a los aeródromos y estaciones de
radar del
RAF Fighter Command (Mando de Cazas de la RAF). Hitler, enfadado por los ataques de bombardeo de represalia hechos sobre
Berlín, desvió su atención hacia el bombardeo de Londres, en una operación conocida como el
Blitz. La Luftwaffe fue rechazada finalmente por los
Hurricanes y los
Spitfires, mientras la Royal Navy mantenía el control del Canal de la Mancha. Así, los planes de invasión fueron pospuestos indefinidamente.
Después de la caída de Francia en 1940, el
Reino Unido estaba sin recursos económicos.
Franklin Delano Roosevelt persuadió al
Congreso de los Estados Unidos, para que aprobase el acta de
Préstamo y Arriendo el
11 de marzo de
1941, que proveyó al Reino Unido y a otros 37 países con 50.000 millones de dólares en
equipo militar y otros suministros. El Reino Unido y la
Commonwealth recibieron 34,4 mil millones de dólares.
Canadá realizó un programa similar que envió 4,7 mil millones de dólares en suministros al Reino Unido.
El Mediterráneo (abril de 1940 – mayo de 1943)
La entrada de Italia a la guerra fue más una carga para nosotros en el
OKW, que una ayuda.
[13]
24 de octubre de 1942. Durante la
Segunda Batalla de El Alamein, esta fotografía, que muestra soldados australianos «atacando», la preparó y la tomó el fotógrafo del Ejército Británico, el sargento Len Chetwyn.
El control del
sur de Europa, el
Mar Mediterráneo y de
África del Norte era importante debido a que el Imperio Británico dependía del tráfico marítimo a través del
Canal de Suez. Si el canal caía en las manos del Eje o si la Royal Navy perdía el control del Mediterráneo, entonces el transporte entre el Reino Unido, la India, y Australia tendría que efectuarse alrededor del
Cabo de Buena Esperanza, un incremento de miles de millas.
Así, tras la rendición francesa, los británicos
atacaron a la Armada Francesa anclada en el Norte de África en julio de 1940, por temor a que pudiese caer en manos alemanas, incrementando así su potencial naval y dificultando la posición británica. Esto contribuyó a un distanciamiento en las relaciones anglo-francesas durante los años siguientes. Con la flota francesa destruida, la Royal Navy combatió contra la flota italiana por la supremacía en el Mediterráneo desde sus fuertes bases en
Gibraltar,
Malta y
Alejandría (Egipto). En África, las tropas italianas invadieron y
capturaron la Somalilandia Británica en agosto.
Italia invadió Grecia el
28 de octubre de
1940, desde
Albania, entonces ocupada por Italia, pero fue rechazada rápidamente. A mediados de diciembre, el
ejército Griego avanzó incluso hacia el sur de Albania, ocupando así en la campaña a 530.000 soldados italianos. Mientras tanto, en cumplimiento de la garantía británica dada a Grecia, la Royal Navy
atacó a la flota italiana el
11 de noviembre de
1940. Aviones
torpederos partidos desde los portaaviones británicos atacaron a la flota italiana en
Tarento, un puerto del sur. Un acorazado fue hundido y se pusieron temporalmente fuera de servicio otros buques. El éxito de los torpedos aéreos en Tarento, fue visto con mucho interés por el jefe naval japonés,
Isoroku Yamamoto, que estaba ponderando los medios para neutralizar a la
Flota del Pacífico de los Estados Unidos. La Grecia continental, cuyas mejores tropas se habían desgastado en contra de Italia en
Albania, cayó finalmente ante una invasión alemana desde el nordeste, a través de
Bulgaria.
Las tropas italianas pasaron
Egipto desde
Libia para atacar las bases británicas en septiembre de 1940, comenzando así la
Campaña en África del Norte. El objetivo era la captura del
Canal de Suez. Las fuerzas británicas,
indias, y
australianas contraatacaron en la
Operación Compass, que terminó en 1941, cuando numerosas fuerzas australianas y de
Nueva Zelanda (ANZAC) fueron transferidas a Grecia para defenderla del ataque alemán. Las fuerzas alemanas (conocidas más tarde como el
Afrika Korps) bajo el mando del general
Erwin Rommel desembarcaron en Libia en febrero de 1941 para renovar el asalto contra Egipto.
Alemania también
invadió Creta, operación importante por el uso a gran escala de las tropas paracaidistas alemanas. Creta estaba defendida por unos 11.000 griegos y 28.000 tropas ANZAC, que habían escapado hacía poco de Grecia sin su artillería y sus vehículos. Los alemanes atacaron los tres aeropuertos principales de las isla en
Maleme,
Rétino y
Candía. Después de un día de lucha, no se había alcanzado ninguno de los objetivos y los alemanes habían sufrido bajas devastadoras. Los planes alemanes estaban en desorden y el comandante alemán, el
general Kurt Student, estaba contemplando el suicidio. Durante el día siguiente, gracias a la mala comunicación y del fallo de los comandantes Aliados en comprender la situación, el aeropuerto de Maleme en el oeste de Creta cayó en poder de los alemanes. La pérdida de Maleme hizo que los alemanes pudiesen hacer llegar refuerzos pesados transportados en avión con los que arrollar a las fuerzas Aliadas en la isla. Sin embargo, en vista de las fuertes bajas sufridas por los paracaidistas, Hitler prohibió realizar más operaciones aerotransportadas.
Avance de la 39º sección Panzerjäger perteneciente al
Afrika Korps. Año 1942.
En el norte de África, las fuerzas de Rommel avanzaron rápidamente hacia el este, poniendo sitio al vital puerto de
Tobruk. Fueron derrotados dos intentos Aliados por liberar Tobruk, pero una
ofensiva mayor a fines de año (
Operación Crusader) rechazó a las fuerzas de Rommel después de intensos combates.
La guerra entre las armadas Aliada e italiana cambió decisivamente a favor de los Aliados el
28 de marzo de 1941, cuando los barcos del almirante
Andrew Browne Cunningham encontraron a la flota principal italiana al sur del
Cabo Matapán, en el extremo sur de la Grecia continental. Con un coste de un par de aviones derribados, los Aliados hundieron cinco cruceros italianos y tres destructores, y dañaron al moderno
acorazado Vittorio Veneto. La
Marina italiana fue anulada como fuerza de combate y la tarea Aliada de transportar tropas a través del Mediterráneo hacia Grecia se vio facilitada.
El
6 de abril de 1941, fuerzas alemanas, italianas, húngaras y búlgaras invadieron Yugoslavia, acabando con la rendición del ejército yugoslavo el
17 de abril y con la creación de un estado títere en
Croacia y
Serbia. También el
6 de abril, Alemania invadió Grecia desde Bulgaria. El ejército griego defendiendo la
línea Metaxas, fue superado en número y en capacidad de maniobra por el rápido avance alemán a través de Yugoslavia y colapsó.
Atenas cayó el
27 de abril, aunque el Reino Unido consiguió evacuar unos 50.000 soldados, especialmente a
Creta.
La resistencia comenzó en Yugoslavia a mediados de 1941, centrada en dos movimientos: los
partisanos comunistas,
AVNOJ, liderados por
Tito, y el grupo realista
Chetniks, liderado por
Draza Mihailovic. Los dos grupos paramilitares
cooperaron brevemente en
1941, pero se enfrentaron pronto, cuando los chetniks asumieron un papel más ambivalente, poniéndose frecuentemente del lado de las fuerzas de ocupación, y en contra de los comunistas.
En abril-mayo de 1941, hubo una corta
guerra en
Irak que resultó en una renovación de la ocupación británica. En junio, fuerzas Aliadas
invadieron Siria y el Líbano, y capturaron
Damasco el
17 de junio. Más tarde, en agosto, tropas del Reino Unido y del Ejército Rojo
ocuparon el neutral Irán, asegurando su petróleo y una
línea de suministro por el sur para la Unión Soviética.
Al comienzo de
1942, las fuerzas Aliadas en el norte de África fueron debilitadas al mandar destacamentos al Lejano Oriente. Rommel una vez más recapturó
Bengasi. Entonces derrotó a los Aliados en la
Batalla de Gazala y conquistó Tobruk, haciendo miles de prisioneros y apoderándose de grandes cantidades de suministros, antes de continuar más profundamente dentro de Egipto.
La
Primera Batalla de El Alamein tuvo lugar en julio de 1942. Las fuerzas Aliadas se habían retirado al último punto defendible antes de
Alejandría y el
Canal de Suez. El
Afrika Korps, sin embargo, había agotado sus suministros y los defensores pararon su empuje. La
Segunda Batalla de El Alamein ocurrió entre el
23 de octubre y el
3 de noviembre. El
Teniente General Bernard Montgomery estaba al mando de las fuerzas Aliadas conocidas como el
8º Ejército. Los Aliados iniciaron entonces su ofensiva y, a pesar de una dura resistencia inicial de los italianos y alemanes, triunfaron al final. Después de la derrota alemana en El Alamein, las fuerzas del Eje efectuaron con éxito una retirada estratégica hacia Túnez.
Cerca de Argel, tropas de la
Operación Torch desembarcan en las playas detrás de una gran bandera estadounidense, esperando que el Ejército francés no dispare contra ella. 08/11/1942.
La
Operación Torch fue efectuada por los Estados Unidos, Gran Bretaña y las fuerzas de la Francia libre el
8 de noviembre de
1942, para ganar el control del Norte de África a través de desembarcos simultáneos en
Casablanca,
Orán y Argelia, seguidos unos pocos días después por un desembarco en
Bône, la puerta de entrada a Túnez. Las fuerzas locales de la
Francia de Vichy opusieron una resistencia mínima antes de someterse a la autoridad de la
Francia libre del general
Henri Giraud. Como represalia, Hitler invadió y ocupó la Francia de Vichy, mientras Mussolini ocupó
Córcega y la costa azul francesa hasta el Ródano. Las fuerzas alemanas e italianas, que habían ocupado Túnez, fueron cogidas en un movimiento de pinza por los avances Aliados, desde Argelia en el oeste y desde Libia en el este. La victoria táctica de Rommel contra las fuerzas inexpertas de los estadounidenses en la
Batalla del paso de Kasserine, sólo pospuso un tiempo la eventual rendición de las fuerzas del Eje en el Norte de África en mayo de
1943.
En 1943, el Eje casi tuvo éxito en la supresión de la resistencia partisana yugoslava. Desde enero a abril, se forzó a las guerrillas a huir hacia el este, en condiciones invernales sobre el duro terreno de
Bosnia, sufriendo graves pérdidas, y cruzando eventualmente el
río Neretva (
Batalla del Neretva), asegurando su puesto de mando y su hospital. Continuaron hacia el este, incapacitando las fuerzas chetniks del área, y cayeron en un embolsamiento alemán casi fatal en el
valle del Sutjeska a últimos de mayo (
Batalla del Sutjeska).
África subsahariana (julio de 1940 – septiembre de 1943)
Italia había ganado el control de
Eritrea y de la
Somalía Italiana durante la
Repartición de África, y había tomado
Etiopía antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial durante la
Invasión de Etiopía (1935-36). Estas tres colonias fueron reorganizadas en el dominio del
África Oriental Italiana.
A principios de
1940, las fuerzas coloniales italianas consistían en 80.000 soldados italianos y 200.000 soldados nativos, mientras que las fuerzas británicas en toda la
Somalilandia Británica,
Kenia y
Sudán solamente totalizaban unos 17.000.
[14] Los italianos primero se desplegaron para la toma de la
Somalilandia Francesa (hoy en día conocida como
Yibuti). Este ataque fue cancelado debido al colapso del Ejército francés y la formación del Gobierno colaboracionista de la
Francia de Vichy. En
julio, las ciudades en la frontera con Sudán,
Kassala y
Gallabat fueron ocupadas por una fuerza italiana de 50.000 hombres,
[15] y en
agosto de
1940, el ejército colonial italiano atacó y tomó la
Somalilandia Británica utilizando una fuerza de 25.000 hombres. Esto le dio a Italia el control de casi todo el
Cuerno de África.
En
septiembre de
1940, las fuerzas Aliadas fallaron, durante la
Batalla de Dakar, en la captura de la capital de
Senegal, luchando contra las tropas de la Francia de Vichy que la defendían; el
África Occidental Francesa permaneció en manos de Vichy hasta los desembarcos de la
Operación Torch en el norte de África en
noviembre de
1942. Aunque en noviembre los Aliados tuvieron éxito en la
Batalla de Gabón, consolidando su control sobre el
África Ecuatorial Francesa para las fuerzas de la
Francia libre.
También en
noviembre de
1940, los Británicos empezaron una contraofensiva desde el Sudán con solamente 7.000 soldados, atacando
Gallabat ocupada por los italianos, siendo incapaces de tomarla.
[16] Sin embargo en
enero de
1941, el ejército italiano retiró sus fuerzas desde las ciudades fronterizas del Sudán a un terreno más defendible al este de Kassala.
[17] Con refuerzos adicionales provenientes del
ejército de la India Británica y de
Sudáfrica, la campaña empezó a hacer progresos. La Somalilandia Británica fue reconquistada en marzo, y
Adís Abeba, capital de Etiopía, fue capturada el
6 de abril. El emperador
Haile Selassie I volvió a la ciudad el
5 de mayo. Sin embargo, una fuerza de italianos continuó luchando una
guerra de guerrillas en Etiopía, hasta la rendición italiana de
septiembre de
1943.
Madagascar, como una colonia francesa que era, estaba considerada territorio enemigo por los británicos desde de la creación del régimen colaboracionista de Vichy. Era también la tierra sugerida a la que los judíos europeos deberían ser deportados, en una propuesta antisemita conocida como el «
Plan Madagascar». Mientras los británicos controlasen Egipto y el
Canal de Suez, estos planes alemanes eran imposibles, y eventualmente fueron archivados en favor de una campaña de genocidio, que se llamó la
Solución final. Con la entrada de los
japoneses en la guerra en
diciembre de
1941, y la
rendición de Singapur en
febrero de
1942, los Aliados llegaron a preocuparse cada vez más, que Madagascar pudiese caer en manos del Eje. Por lo tanto, realizaron una invasión, conocida como la
Operación Ironclad en
mayo de
1942. La lucha contra los defensores franceses de Vichy duró hasta noviembre, estando los franceses respaldados por varios submarinos japoneses. En diciembre, la Somalilandia Francesa también fue conquistada por los británicos.
Después de los desembarcos de la
Operación Torch, el resto de los territorios de Vichy en África quedaron bajo el control de los Aliados. Con el control del sur del continente seguro, aparte de la insurgencia italiana en Etiopía, los Aliados volvieron su atención a otros teatros de la guerra.
Frente oriental (abril de 1941 – enero de 1942)
Sólo tenemos que dar una patada en la puerta y toda la estructura podrida se vendrá abajo.
Invasión alemana de Rusia.
La
batalla de Grecia y la
Invasión de Yugoslavia retrasaron la invasión alemana seis semanas críticas, como posteriormente se puso de manifiesto. Tres Grupos de Ejército alemanes, junto con otras unidades militares del Eje, que sumaban unos 3,5 millones de hombres, se lanzaron a la invasión de la Unión Soviética el
22 de junio de 1941. El
Grupo de Ejércitos Norte estaba desplegado en
Prusia Oriental y estaba compuesto por los ejércitos de infantería
18º y
16º y un ejército Panzer, el
4º al mando de los generales Busch, Von Küchler y Hoepner, todos bajo las órdenes del mariscal Ritter Von Leeb, apoyados por la 1° flota aérea del general Koller totalizando 450.000 combatientes del Eje. Sus objetivos principales eran el asegurar los estados bálticos y tomar
Leningrado. Oponiéndose al Grupo de Ejércitos Norte estaban tres Ejércitos soviéticos compuestos por 450.000 hombres en un principio, pero con las nuevas movilizaciones se aumentó el número a 600.000 al mando del mariscal Voroshilov. Los alemanes lanzaron sus 600 tanques contra el punto de contacto de los dos Ejércitos soviéticos en ese sector. El objetivo del 4º Ejército Panzer era cruzar los ríos
Niemen y
Dvina, que eran los dos mayores obstáculos en la ruta hacia
Leningrado. En el primer día, los tanques cruzaron el río Niemen y penetraron 80 kilómetros. Cerca de Rasienai, los Panzers fueron contraatacados por 300 tanques soviéticos. Los alemanes tardaron 4 días en rodear y destruir a los tanques soviéticos. Los Panzers, cruzaron después el Río Dvina cerca de
Dvinsk.
La línea con cruces marca el frente al iniciarse la contraofensiva invernal soviética. La línea negra no interrumpida muestra las ganancias de dicha
ofensiva.
Los alemanes estaban ahora a una distancia suficiente como para atacar Leningrado; sin embargo, Hitler ordenó a los Panzers mantener su posición mientras los Ejércitos de infantería los alcanzaban. Las órdenes de mantener la posición durarían cerca de una semana, dando tiempo suficiente a los soviéticos para que fortaleciesen sus defensas alrededor de Leningrado. Los soviéticos recibieron apoyo de la flota soviética del Báltico, hasta que los Stukas alemanes lograron hundir a los acorazados
Marat y
Revolución de Octubre. Después de que Hitler dio la orden de ataque el 4° Ejército Panzer trató de perforar la plaza desde el 10 de agosto hasta el 8 de septiembre. Voroshilov movilizó a toda la población civil para evitar que la ciudad cayera lo cual consiguió con enormes pérdidas que oscilan entre 500.000 y 1.500.000 de bajas en el bando soviético solamente.
El
Grupo de Ejércitos Centro estaba desplegado en
Polonia y comprendía a los ejércitos
9º, al mando del general
Strauss,
4º, al mando del general
Von Kluge, al
2º, comandado por el general
Von Weichs, y dos ejércitos Panzer, el
2º y el
3º, bajo las órdenes de los generales
Guderian y
Hoth respectivamente, todos a su vez dirigidos por el mariscal
Fedor von Bock. Su objetivo principal era la captura de
Moscú. Oponiéndose al Grupo de Ejércitos del Centro estaban cuatro Ejércitos soviéticos con 3.500 tanques, bajo el mando del mariscal Timoshenko. Los soviéticos ocupaban un saliente que se introducía en territorio alemán con su centro en
Bialystok. Más allá de Bialystok, estaba
Minsk que era un nudo de ferrocarriles clave y que guardaba la principal autopista a Moscú. El
3º Ejército Panzer penetró a través de la unión de los dos Ejércitos soviéticos desde Prusia y cruzó el río
Niemen, y el
2º Ejército Panzer cruzó el
río Bug desde el sur para lo cual se emplearon 80 tanques capaces de caminar bajo el agua. Mientras atacaban los Panzers, los ejércitos de infantería golpeaban en el saliente y rodeaban a las tropas soviéticas en Bialystok. El objetivo de los Ejércitos Panzer era encontrarse en Minsk e impedir una retirada soviética. El 27 de junio, tras 5 días de operaciones, los Ejércitos Panzer II y III se encontraron en Minsk habiendo avanzado 350 kilómetros en territorio soviético. En la enorme bolsa entre Minsk y la frontera polaca estaban rodeadas 32 Divisiones de Infantería soviéticas y 8 Divisiones de tanques, totalizando 400.000 soldados soviéticos con más de 3.500 tanques (tres veces más que los atacantes) y 2.000 cañones que fueron
atacados sin piedad envueltas en un triángulo que inicialmente tenía 300 km de lado.
La batalla de cerco duró 14 días, del 27 de junio al 10 de julio, y al desplomarse la resistencia fueron capturados 323.898 soldados soviéticos, aunque consiguieron escapar unos 250.000 más, capturaron o destruyeron 3.332 tanques y 1.909 cañones (más del total de tanques enviados a la lucha por Francia); el aniquilamiento de esa cantidad de material blindado dio confianza al mando alemán, ya que los tanques disponibles de Alemania para la invasión de Rusia eran solamente 2.434, y se creyó que se había logrado acabar con la mayoría del blindaje soviético, lo que en realidad era falso, pues el Ejército Rojo tenía una imponente masa de 20.000 máquinas para 1941, aunque debemos matizar que el 92% de esos carros eran viejos tanques de los años 30 que en la primera semana se averiaron casi el 50% de ellos debidos a problemas mecánicos, donde el 90% de los
T-35 se averiaron sin luchar, sólo un 5% eran
T-34s y un 3%
KV-1s. En ese mismo tiempo la Luftwaffe había organizado 2.800 aviones en tres flotas comandados por Loehr, Kesselring y Keller. En los primeros días de lucha numerosas escuadrillas de tres bombarderos se internaron en suelo soviético volando casi a ras de suelo y sin cruzar ciudades para atacar los principales aeródromos en un radio de 300 km. En esos dos primeros días de lucha se reportaron 2.700 aviones derribados o destruidos en sus bases, pero tras ocupar los aeródromos por tierra se comprobó que fueron destruidos 2.700 aparatos, de los cuales unos 1.800 en el primer día.
El
Grupo de Ejércitos Sur estaba desplegado al sur de Polonia y Rumanía y estaba compuesto por los ejércitos
6º,
11º, y
17º, y un Ejército Panzer, el
1º, junto con dos Ejércitos rumanos y varias divisiones italianas, croatas, eslovacas y húngaras. Su objetivo era asegurar los campos petrolíferos del
Cáucaso. En el sur, los comandantes soviéticos habían reaccionado rápidamente al ataque alemán y sus fuerzas de tanques superaban con mucho a las alemanas. Oponiéndose a los alemanes en el sur había tres Ejércitos soviéticos. Los alemanes golpearon en los puntos de contacto de los tres Ejércitos soviéticos, pero el
1º Ejército Panzer golpeó justo a través del Ejército soviético con el objetivo de capturar
Brody. El
26 de junio, cinco Cuerpos mecanizados soviéticos con unos 1.000 tanques montaron un
contraataque masivo contra el 1º Ejército Panzer. La batalla fue una de las más feroces de la invasión, durando 4 días. Al final de la misma los alemanes resultaron vencedores, pero los soviéticos inflingieron duras pérdidas al 1º Ejército Panzer. Con el fracaso de la ofensiva blindada soviética, se habían acabado las últimas fuerzas substanciales de tanques soviéticos.
El 3 de julio, apenas terminada la batalla de
Bialystock-
Minsk Hitler dio su consentimiento a los Panzers para que relanzasen su empuje hacia el este, después que los ejércitos de infantería los hubiesen alcanzado.
Fedor von Bock lanzó la vanguardia de sus 9 divisiones blindadas y sus 7 motorizadas, seguidas por 35 divisiones de infantería hacia el frente. A las orillas del río
Beresina los alemanes se enfrentaron a un nuevo tipo de tanque soviético desconocido hasta entonces. Era el T-34, con coraza frontal de 4,5 centímetros de blindaje inclinado y cañón de 76,2 mm de diámetro, eficaz a 1.500 m. Los efectivos de la 18ª División Blindada de
Guderian se enfrentaron a él, pasando serias dificultades antes de descubrir que tenía una mala visibilidad por detrás y una comunicación por radio deficiente (no solía haber radio y se hacían señas a los otros carros). Iguales dificultades pasaron al repeler al tanque pesado
KV-1, mejor blindado que el
T-34.Después de la sorpresa se destruyeron varias unidades soviéticas encabezadas por el VIII Cuerpo de Ejército, en la que militaba el hijo de Stalin
Jacobo Djugashvili el cual fue hecho prisionero. A pesar de todo, Stalin se negó a hacer un trato con los nazis para el intercambio de su hijo.
El siguiente objetivo del Grupo de Ejércitos Centro sería la ciudad de
Smolensk que dominaba la carretera a Moscú. Enfrente de los alemanes estaban las fortificaciones no concluidas de la Línea Stalin, apoyadas sobre el río
Dnieper, y al perforarla consiguieron capturar Perekov. El 6 de julio, los soviéticos lanzaron un ataque con 700 tanques contra el 3º Ejército Panzer. Los alemanes, usando su abrumadora superioridad aérea en calidad, ya que los soviéticos poseían la flota más numerosa de todas las naciones, pero sus cazas
J-15 y sus bombarderos relativamente lentos y de los más diversos modelos, no podían competir contra los
Messerschmitt 109 ni contra los
Stukas Junker-87 más rápidos. El 2º Ejército Panzer cruzó el
río Dnieper y se acercó a Smolensk desde el sur, mientras que el 3º Ejército Panzer, después de derrotar el contraataque soviético, se aproximó a Smolensk desde el norte. Tres Ejércitos soviéticos quedaron atrapados entre sus pinzas. El 26 de julio, los Panzers cerraron la trampa y entonces comenzó la
eliminación de la bolsa, cogiendo 310.000 prisioneros soviéticos, 3.205 tanques y 3.210 cañones, de un total de 3.600 tanques, 3.500 cañones y 460.000 combatientes soviéticos. Hitler ahora, se vio en un dilema: sus generales querían continuar con el empuje hacia Moscú, el problema para continuar con la ofensiva del sector central, era que en el Sur los ejércitos comandados por
Von Rundstedt se encontraban atascados a la entrada de Kiev, donde el mariscal
Budenny tenía cinco ejércitos con más de 700.000 hombres, parapetados en poderosas defensas, y otro ejército soviético se encontraba en la región de
Gómel con más de 100.000 hombres; este conjunto de tropas preocupaba a Hitler, ya que las líneas de abastecimiento de los ejércitos de
Von Bock se encontraban demasiado extendidas. Tanques del Grupo de Ejércitos Centro fueron desviados en apoyo de los Grupos de Ejércitos Norte y Sur. Los generales de Hitler se opusieron vehementemente a esta medida, ya que Moscú se encontraba sólo a 350 kilómetros del Grupo de Ejércitos Centro y el grueso del
Ejército Rojo estaba desplegado en ese sector y solamente un ataque allí tenía esperanzas de acabar la guerra rápidamente. Pero Hitler fue inflexible y los tanques del Grupo de Ejércitos Centro se fueron y reforzaron al
4º Ejército Panzer en el norte, atravesando las defensas soviéticas el 8 de agosto, estando al final de agosto a sólo 50 km de Leningrado. Mientras tanto los finlandeses habían atacado hacia el sudeste, a ambos lados del Lago
Ladoga, alcanzando la antigua frontera soviética.
En el Sur a mediados de julio, más allá de los
Pantanos de Pinsk, los alemanes se habían quedado a sólo unos pocos kilómetros de
Kiev. El 1º Ejército Panzer entonces fue hacia el Sur, mientras que el 17º Ejército alemán, que estaba en el flanco sur del 1º Ejército Panzer, golpeó hacia el este y entre los dos atraparon tres Ejércitos soviéticos cerca de
Uman. Cuando los alemanes eliminaron la bolsa, los tanques giraron hacia el norte y cruzaron el Dnieper, mientras tanto el 2º Ejército Panzer que había sido desviado del Grupo de Ejércitos Centro por orden de Hitler había cruzado el río Desna con el
2º Ejército en su flanco derecho. Los dos ejércitos Panzer atraparon ahora 4 Ejércitos soviéticos y partes de otros dos. El embolsamiento de las fuerzas soviéticas en Kiev fue conseguido el 16 de septiembre. Los rodeados soviéticos no abandonaron fácilmente, siguió una
batalla salvaje que duró 10 días, después de la cual los alemanes declararon que habían capturado 600.000 soldados soviéticos. Hitler la llamó la batalla más grande de la historia. Después de Kiev, los alemanes no estaban superados en número por el Ejército Rojo, y los soviéticos no tenían más reservas. A Stalin le quedaban 800.000 hombres para defender Moscú.
El 9 de septiembre, el Grupo de Ejércitos Norte llegó a 11 kilómetros de Leningrado, pero Hitler ordenó que Leningrado fuese asediado. Sin embargo, una pequeña ruta improvisada entre un bosque, permitió el paso de suministros a la ciudad. Los soviéticos estaban montando cada vez más ataques contra el Grupo de Ejércitos Centro pero faltándoles sus tanques, no estaban en posición de tomar la
ofensiva. Hitler había cambiado de opinión y decidido que los tanques se devolviesen al Grupo de Ejércitos Centro para su empuje total hacia Moscú. La
Operación Typhoon, el empuje hacia Moscú, comenzó el 2 de octubre. Frente al Grupo de Ejércitos Centro estaban una serie de elaboradas líneas de defensa. Los alemanes penetraron fácilmente la primera línea de defensa cuando el 2º Ejército Panzer, volviendo desde el sur, tomó
Orel que estaba 110 kilómetros detrás de la primera línea soviética de defensa. Los alemanes entonces empujaron hacia dentro y en el vasto embolsamiento cogieron a 663.000 prisioneros soviéticos. Los soviéticos solo tenían ahora 90.000 hombres y 1.500 tanques para la defensa de Moscú.
Casi desde el principio de la Operación Typhoon el clima se había ido deteriorando continuamente, haciendo más lento el avance alemán sobre Moscú, hasta llegar a ser de 3 kilómetros diarios. El 31 de octubre, el Alto Mando del Ejército alemán ordenó un alto en la Operación Typhoon para que los ejércitos pudiesen reorganizarse. La pausa dio tiempo a los soviéticos para construir nuevos ejércitos y traer las tropas soviéticas desde el este, cuando el
Pacto de Neutralidad firmado por soviéticos y japoneses en abril de 1941, le aseguraba a Stalin que ya no sería amenazado por los japoneses por más tiempo.
El 15 de noviembre, los alemanes comenzaron una vez más el ataque sobre Moscú. Enfrente de los alemanes estaban 6 Ejércitos Soviéticos. Los alemanes intentaron que los Ejércitos Panzer III y IV cruzaran el
Canal de Moscú y rodearan Moscú desde el nordeste. El 2º Ejército Panzer atacaría
Tula y después se acercaría a Moscú desde el sur y el 4º Ejército golpearía en el centro. Sin embargo, el 22 de noviembre, las tropas siberianas soviéticas fueron lanzadas sobre el 2º Ejército Panzer en el sur, e infligieron una sorprendente derrota a los alemanes. El 4º Ejército Panzer tuvo éxito en cruzar el Canal de Moscú y el 2 de diciembre había penetrado hasta 25 kilómetros del
Kremlin. Pero para entonces empezaron las primeras tormentas del invierno, y la
Wehrmacht no estaba equipada para la guerra de invierno. La congelación y la enfermedad habían causado más bajas que el combate; los muertos y heridos ya habían alcanzado un número de 155.000 en 3 semanas. Las divisiones estaban a una fuerza del 50% y el amargo frío había causado grandes problemas a los cañones y al equipo; muchos ataques soviéticos eran producidos muy temprano, dado que las armas alemanas no funcionaban a tan bajas temperaturas, mientras que las de los soviéticos sí. Las condiciones climatológicas hacían que la
Luftwaffe estuviese en tierra. Las tropas soviéticas recién reclutadas cerca de Moscú, hacían un número de cerca de 500.000 hombres, y Zhukov el 5 de diciembre lanzó un contraataque masivo que empujó a los alemanes hacia su frontera cerca de 325 kilómetros, pero no consiguió una brecha definitiva. La invasión de la Unión Soviética había costado hasta ahora a los alemanes unos 250.000 muertos y 500.000 heridos, así como gran parte de sus tanques.
El Pacífico (abril de 1941 – junio de 1943)
Me temo que lo único que hemos hecho es despertar a un gigante dormido y llenarlo con una resolución terrible.
[18] [19] [20]
Hitler ocultó a los japoneses su plan de invadir la Unión Soviética. La URSS, temiendo una guerra en dos frentes, decidió hacer la paz con Japón. El
13 de abril de
1941, la URSS y Japón firmaron el
Pacto de Neutralidad Soviético-Japonés, permitiendo que los japoneses concentrasen su atención en la inminente guerra en Asia y el Pacífico.
En el verano de 1941, los Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos comenzaron un embargo de
petróleo contra el Japón, amenazando con impedir su capacidad para librar una guerra importante tanto en el mar como en el aire. Sin embargo, las fuerzas japonesas continuaron avanzando hacia el interior de China. Durante los meses de verano, Japón trató de sondear las posibilidades de lograr que los Estados Unidos levantasen el embargo de petróleo contra el
imperio nipón. La respuesta estadounidense fijaba como condición
sine qua non la retirada de las tropas japonesas en China. Rechazando estas condiciones, Japón planeó un ataque sobre
Pearl Harbor para mermar gravemente a la
Flota del Pacífico de los Estados Unidos, y después apoderarse de los
campos de petróleo de las
Indias Orientales Neerlandesas.
El
primer ministro, príncipe
Fumimaro Konoe, era muy reticente a iniciar una guerra contra los Estados Unidos y los países de la
Commonwealth. Sin embargo, el
emperador Hirohito se inclinó finalmente por las tesis del sector más belicista, como el propio Konoe admitiría ante su jefe de gabinete,
Kenji Tomita.
[21] Ante su aislamiento en el Gobierno y la falta de apoyo del emperador, Konoe se vio forzado a dimitir el
16 de octubre de 1941. Para reemplazarlo, Hirohito eligió, de acuerdo con la recomendación del Señor del Sello Privado,
Koichi Kido, al hasta entonces ministro de la Guerra, general
Hideki Tōjō, una de las figuras más destacadas del sector belicista, encargándole la organización del ataque contra la flota estadounidense en el
Pacífico. El
1 de diciembre, en una Conferencia Imperial celebrada en
Tokio, Hirohito dio su aprobación oficial al comienzo de la guerra.
El
7 de diciembre, Japón lanzó ataques por sorpresa, prácticamente simultáneos, contra Pearl Harbor,
Tailandia y los territorios británicos de
Malaya y
Hong Kong. Una
flota de portaaviones japoneses lanzó un ataque aéreo por sorpresa sobre
Pearl Harbor. El ataque destruyó la mayor parte de los aviones estadounidenses de la isla y dejó fuera de combate a la principal
Flota de Batalla estadounidense (tres acorazados fueron hundidos, y cinco más gravemente dañados, aunque solo se perdieron definitivamente el
USS Arizona y el
USS Oklahoma, los otros seis acorazados fueron reparados y pudieron regresar al servicio activo). Sin embargo, los cuatro portaaviones estadounidenses (que eran el principal objetivo del ataque japonés) estaban fuera, en alta mar. En Pearl Harbor, el muelle principal, las instalaciones de suministro y de reparación fueron reparadas rápidamente. Más aún, las instalaciones para el almacenaje de combustible de la base, cuya destrucción habría dejado gravemente mermada a la flota del Pacífico, fueron dejadas intactas. El ataque unió a la opinión pública estadounidense pidiendo venganza contra el Japón. Al día siguiente, el
8 de diciembre, los Estados Unidos
declararon la guerra al Japón.
A la vez que atacaban Hawái, los japoneses atacaron la
isla de Wake, un territorio estadounidense en el Pacífico Central. El intento de desembarco inicial, fue rechazado por la guarnición de
Marines, y una resistencia muy dura continuó hasta el
23 de diciembre. Los japoneses enviaron un gran número de refuerzos, y la guarnición se rindió cuando estuvo claro que no estaba viniendo ninguna fuerza de auxilio estadounidense.
Japón también
invadió las Filipinas, un protectorado de los Estados Unidos, el 8 de diciembre. Las fuerzas estadounidenses y filipinas, bajo el mando del
General Douglas MacArthur, fueron forzadas a retirarse a la
Península de Batán. Una fiera resistencia continuó hasta abril, comprando un tiempo precioso para los Aliados. Después de su rendición, los supervivientes fueron conducidos a la
Marcha de la Muerte de Batán. La resistencia Aliada continuó por un mes más en la isla fortaleza de
Corregidor, hasta que también se rindieron. El General MacArthur, al que se le había ordenado retirarse a Australia, prometió: «
Volveré».
Un desastre golpeó a los británicos el 10 de diciembre, cuando perdieron 2 barcos de guerra importantes, el
HMS Prince of Wales y el
HMS Repulse. Ambos buques fueron atacados por 85 bombarderos y torpederos japoneses con base en
Saigón, en la
Indochina francesa, y 840 marineros británicos perecieron.
Winston Churchill dijo acerca del suceso: «
En toda la guerra, nunca recibí un golpe más directo».
Alemania declaró la guerra a los Estados Unidos el
11 de diciembre, aunque no estaba obligada a hacerlo bajo el acuerdo del
Pacto Tripartito. Hitler esperaba que Japón apoyaría a Alemania atacando a la Unión Soviética. Japón no lo hizo porque había firmado un tratado de no agresión, prefiriendo concentrarse en expandir su imperio en China, Sudeste de Asia, y el Pacífico. Más que abrir un segundo frente sobre la URSS, el efecto de la declaración de guerra alemana fue el de borrar cualquier oposición significativa dentro de los Estados Unidos, para unirse a la lucha en el Teatro Europeo.
Los Aliados fueron creados oficialmente a través de la
Declaración de las Naciones Unidas el
1 de enero de
1942. Poco después se formó el
Mando Estadounidnese-Británico-Holandés-Australiano, en inglés (ABDACOM), para unificar las fuerzas Aliadas en el Sudeste de Asia. Fue el primer mando supremo Aliado de la guerra.
Las fuerzas navales ABDACOM casi fueron destruidas en la
Batalla del Mar de Java, la batalla naval más grande de la guerra hasta ese momento, desde el 28 de febrero hasta el 1 de marzo. El mando conjunto se acabó poco después, para reemplazarse por tres mandos supremos Aliados en el Sudeste de Asia y en el Pacífico.
En abril, la
incursión Doolittle, la primera incursión aérea Aliada sobre
Tokio, levantó la moral en los Estados Unidos e hizo que Japón gastase recursos en la defensa de la tierra madre, pero causó poco daño real.
A principios de mayo, los japoneses empezaron a realizar la
Operación Mo, un plan para conquistar
Port Moresby, en
Nueva Guinea. El primer paso fue abortado por las marinas de los
Estados Unidos y de
Australia en la
Batalla del Mar del Coral. Esta fue la primera batalla que se luchó entre portaaviones, y la primera batalla donde las flotas enemigas nunca tuvieron contacto visual directo entre ellas. El
portaaviones estadounidense
Lexington fue hundido y el
Yorktown gravemente dañado, mientras que los japoneses perdieron el portaaviones ligero
Shōhō y el gran portaaviones
Shōkaku sufrió daño moderado. El
Zuikaku perdió la mitad de su complemento aéreo, y junto con el
Shōkaku, fue incapaz de participar en la consiguiente batalla en Midway. La batalla fue una victoria táctica para los japoneses, ya que infligieron más pérdidas sobre la flota estadounidense que las sufridas por ellos, pero fue una victoria estratégica estadounidense, ya que el ataque japonés sobre Port Moresby fue rechazado.
En los seis meses siguientes a Pearl Harbor, los japoneses habían conseguido casi todos sus objetivos navales. Su flota de 11 acorazados, 10 portaaviones, 18 cruceros pesados y 20 ligeros, permanecía relativamente intacta. Habían hundido o dañado de manera importante todos los acorazados de Estados Unidos en el Pacífico. Las flotas británica y neerlandesa del Lejano Oriente habían sido destruidas, y la Real Armada Australiana, había sido rechazada hacia sus puertos de origen.
[22] Su anillo de conquistas se cimentaba en un perímetro defensivo de su elección, que se extendía desde el Pacífico Central hasta Nueva Guinea y Birmania.
La única fuerza estratégica aliada de importancia, que permanecía oponiéndose a todo esto, era la base naval de Pearl Harbor, incluyendo los tres portaaviones de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos. Ambos bandos veían como algo inevitable una batalla decisiva entre portaaviones, y los japoneses confiaban en que si mantenían una ventaja numérica de 10:3 en portaaviones pesados, obtendrían la victoria.
[23] También tenían un avión excelente basado en los portaaviones, el
Zero. Los japoneses enviaron una flota hacia la Isla de Midway, una isla periférica de las Islas Hawái, con el objetivo de atraer lo que quedaba de la flota estadounidense a una batalla decisiva. El
5 de junio, bombarderos estadounidenses basados en portaaviones avistaron la fuerza japonesa y hundieron 4 de sus mejores portaaviones durante la
Batalla de Midway, a un coste de un solo portaaviones, el
Yorktown. Esta fue una victoria muy importante para los Estados Unidos, y marcó el punto de inflexión en la guerra del Pacífico. La capacidad estadounidense en la construcción de barcos y aviones superaba ampliamente a la japonesa, y la flota japonesa nunca disfrutaría otra vez de tal superioridad numérica.
En julio, los japoneses intentaron un ataque por tierra sobre Port Moresby, a lo largo del
sendero Kokoda, un sendero de tierra, en fila india, a través de la jungla y las montañas. Un batallón australiano, que estaba esperando el regreso de las unidades regulares desde el Norte de África y la llegada del ejército estadounidense, superado en número y mal equipado y entrenado, libró una lucha en retirada contra una fuerza japonesa de 5.000 hombres.
Marines estadounidenses descansan en el campo en Guadalcanal, alrededor de agosto-diciembre de 1942.
El
7 de agosto, los
Marines estadounidenses comenzaron la
Batalla de Guadalcanal. Durante los seis meses siguientes, las fuerzas estadounidenses lucharon contra las fuerzas japonesas por el control de la isla. Mientras tanto, se libraron muchos encuentros navales en las aguas cercanas, incluyendo la
Batalla de la Isla de Savo, la
Batalla del Cabo Esperance, la
Batalla Naval de Guadalcanal, y la
Batalla de Tassafaronga.
A finales de agosto y principios de septiembre, mientras se combatía en el sendero Kokoda y en Guadalcanal, fue derrotado un ataque de los
marines japoneses por fuerzas australianas en la costa sur de Nueva Guinea, en la
Batalla de la Bahía de Milne. Esta fue la primera derrota de las fuerzas de tierra japonesas en la Guerra del Pacífico.
El
22 de enero, después de una
dura batalla en Gona y Buna, las fuerzas australianas y estadounidenses recuperaron las cabezas de playa Japonesas más importantes en el este de Nueva Guinea.
Las autoridades estadounidenses declararon segura a Guadalcanal el 9 de febrero. Las fuerzas de Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, y de las Islas del Pacífico, empezaron una larga campaña para recuperar las partes ocupadas de las
Islas Salomón, Nueva Guinea, y las Indias Orientales Holandesas, sufriendo algunas de las resistencias más duras de toda la guerra. El resto de las Islas Salomón fueron recuperadas en 1943.
China y el Sureste de Asia (septiembre de 1941 – marzo de 1944)
La
Batalla de Changde, llamada el Stalingrado del Este. China y Japón perdieron una fuerza combinada de 100.000 hombres en esta batalla.
En 1940, la guerra había llegado a un punto muerto con ambos bandos consiguiendo solamente ganancias mínimas. Los Estados Unidos dieron un importante apoyo financiero a China, y crearon a los
Flying Tigers ('Tigres Voladores'), una unidad aérea, para impulsar las fuerzas aéreas Chinas.
Las fuerzas Japonesas invadieron partes del norte de la Indo-China Francesa el 22 de septiembre. Las relaciones Japonesas con occidente se habían deteriorado rápidamente en los últimos años, y los Estados Unidos, que habían rechazado el
Tratado de comercio entre Japón y los Estados Unidos de 1911, colocaron un embargo a las exportaciones a Japón de material de guerra y otras materias.
Menos de 24 horas después del ataque sobre Pearl Harbor, Japón invadió
Hong Kong. Las Filipinas y las
colonias Británicas de
Malasia,
Borneo, y
Birmania siguieron poco después, con la intención Japonesa de apoderarse de los campos petrolíferos de las Indias Orientales Holandesas. A pesar de la fiera resistencia de las fuerzas Filipinas, Australianas, Neozelandesas,
Británicas, Canadienses, Indias y estadounidenses, todos estos territorios capitularon ante los Japoneses en cuestión de meses.
Singapur cayó ante los Japoneses el 15 de febrero. Aproximadamente 80.000 hombres de la Commonwealth Británica (junto con otros 50.000 que cayeron en Malasia), fueron a los campos de prisioneros Japoneses, siendo la rendición más grande de un ejército conducido por los Británicos hasta la fecha. Churchill consideraba la derrota Británica en Singapur como una de las derrotas Británicas más humillantes de toda la historia.
Japón lanzó una ofensiva importante en China después del ataque sobre Pearl Harbor. El objetivo de la ofensiva era el capturar la ciudad de
Changsha, estratégicamente importante. Anteriormente los japoneses habían tratado de capturar la ciudad en dos ocasiones, fallando en ambas. Para el ataque, los japoneses reunieron 120.000 soldados en 4 divisiones. Los Chinos respondieron con 300.000 hombres, y pronto el ejército Japonés estaba rodeado, teniendo que retirarse.
El Ejército Nacionalista Chino del
Kuomintang, bajo el mando de
Chiang Kai-shek, y el
Ejército Chino Comunista, bajo el mando de
Mao Zedong, ambos se oponían a la ocupación Japonesa de China, pero nunca se aliaron realmente contra los Japoneses. El conflicto entre las fuerzas Nacionalistas y Comunistas, emergió mucho antes de la guerra; y continuó después y, hasta cierto punto, incluso durante la guerra, aunque de forma menos abierta.
Los Japoneses habían capturado gran parte de
Birmania, cortando la
Carretera de Birmania por la que los Aliados Occidentales habían estado suministrando a los Chinos Nacionalistas. Esta pérdida forzó a los Aliados a crear y sostener un gran puente aéreo desde la India, conocido como volar "
The Hump" (la joroba). Bajo el mando del General estadounidense
Joseph Stilwell, las
fuerzas Chinas en la India fueron reentrenadas y reequipadas, mientras que se hicieron preparativos para construir la
Carretera de Ledo, desde la India para reemplazar la Carretera de Birmania. Este esfuerzo se iba a convertir en una tarea de ingeniería enorme.
La batalla del Atlántico (enero de 1942 – febrero de 1943)
La única cosa que me asustó realmente durante la guerra fue el peligro de los U-boot.
En el
Atlántico Norte, los
U-Boot (
submarinos) alemanes intentaron cortar las líneas de suministro al
Reino Unido hundiendo barcos mercantes. En los primeros cuatro meses de guerra hundieron más de 110 barcos. Además de los barcos de suministro, los sumergibles atacaban ocasionalmente barcos de guerra británicos. Un u-boot hundió al
portaaviones británico
HMS Courageous, mientras que el
U-47 del legendario comandante
Günther Prien consiguió hundir al
acorazado HMS Royal Oak en su puerto base de
Scapa Flow.
Además de los u-bootes, los corsarios de superficie suponían una amenaza para la navegación
aliada. En el
Atlántico Sur, el
Acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee hundió nueve buques de la
Marina mercante británica. Fue localizado más allá de la costa sur de
Sudamérica, y después combatió con los
cruceros HMS Ajax,
HMS Exeter, y
HMNZS Achilles en la
Batalla del Río de la Plata, y fue forzado a entrar en el puerto de
Montevideo. Antes que volver a afrontar una nueva batalla, el capitán
Hans Langsdorff se hizo a la mar y hundió su buque justo fuera del puerto.
El 24 de mayo de
1941, el
acorazado alemán
Bismarck partió de su puerto, amenazando con dirigirse hacia el
Atlántico. Hundió al
HMS Hood, uno de los mejores
cruceros de batalla de la
Royal Navy. Siguió entonces una caza masiva, en la que el
acorazado alemán fue hundido después de una persecución de 2.700 kilómetros, durante la cual los británicos emplearon 8
acorazados y
cruceros de batalla, 2
portaaviones, 11
cruceros, 21
destructores, y 6 sumergibles. Los
aviones torpederos Fairey Swordfish del
portaaviones HMS Ark Royal alcanzaron al
Bismarck, provocando el bloqueo de su
timón y permitiendo que los escuadrones perseguidores de la
Royal Navy lo alcanzasen y hundiesen.
En el verano de
1941, la
Unión Soviética entró en la guerra al lado de los
Aliados. Mientras que tenía enormes reservas de poder humano, había perdido mucho de su equipo y de su base industrial en las primeras semanas que siguieron a la invasión alemana. Los
Aliados Occidentales intentaron remediarlo enviando los
Convoyes Árticos, que viajaban desde el
Reino Unido y los
Estados Unidos hasta los puertos del norte de la
Unión Soviética (
Arjángelsk y
Múrmansk). La traicionera ruta alrededor del
Cabo Norte de
Noruega, fue el lugar de muchas batallas, cuando los alemanes trataban continuamente de destruir los convoyes usando sumergibles, bombarderos con base en la costa noruega, ocupada por
Alemania, y barcos de superficie.
Tras la entrada de los
Estados Unidos en guerra, en diciembre de
1941, los u-bootes alemanes hundieron barcos mercantes a lo largo de la
Costa Este de los Estados Unidos, el
Mar Caribe, y el
Golfo de México. Tuvieron un éxito inicial tan grande que llegó a ser conocido entre las tripulaciones de los sumergibles alemanes como el
Segundo tiempo feliz. La institución de los
apagones costeros y un sistema de convoyes condujeron a una caída en los ataques y los u-bootes volvieron a su anterior práctica de esperar a los convoyes aliados a mitad de su recorrido en el
océano Atlántico.
Un petrolero aliado arde después de ser torpedeado en 1942.
El
9 de mayo de
1942, el
destructor HMS Bulldog capturó un sumergible alemán y recobró, completa e intacta, una máquina
Enigma, un ingenio de cifrado. La máquina se llevó a
Bletchley Park,
Inglaterra, donde se utilizó para descifrar el
código concreto utilizado por los u-bootes alemanes. Desde entonces los
Aliados disfrutaron de ventaja, ya que podían interceptar y comprender algunas de las comunicaciones por radio alemanas, dirigiendo sus fuerzas navales al lugar donde podían ser más efectivas.
En diciembre de
1943, tuvo lugar la última batalla importante entre la
Royal Navy y la
Armada Alemana. En la
Batalla de Cabo Norte, el último
crucero de batalla germano, el
Scharnhorst, fue hundido por el
HMS Duke of York,
HMS Belfast y varios
destructores.
El momento en el que dio un vuelco la
Batalla del Atlántico fue a principios de
1943, cuando los
Aliados refinaron sus
tácticas navales, haciendo un uso efectivo de su nueva tecnología para contrarrestar los ataques de los sumergibles. Los
Aliados producían barcos más rápidamente de lo que los u-bootes lograban hundirlos, merced a la introducción de la producción en serie, y perdían además menos barcos adoptando el sistema de
convoyes, que ya se había ensayado con éxito en la
Primera Guerra Mundial. El desarrollo y mejora de la
guerra antisubmarina significó que la
esperanza de vida de una tripulación típica de submarinos sería medida en meses. Los
submarinos del tipo XXI, o
elektroboote, con enormes mejoras con relación a los tipos clásicos, aparecieron cuando la guerra ya daba sus últimas bocanadas, demasiado tarde como para afectar su resultado, aunque sirvieron como referente a los vencedores
Aliados para desarrollar nuevas clases de submarinos.
Frente oriental (enero de 1942 – febrero de 1943)
La rendición esta fuera de lugar. Las tropas luchan hasta el fin.
[24]
El 6 de enero de 1942, Stalin, confiado después de su victoria en
Moscú, ordenó una
contraofensiva general. Inicialmente los ataques tuvieron éxito cuando las pinzas soviéticas se cerraron alrededor de
Demjansk y
Viazma, y se hicieron amenazadores ataques hacia
Smolensko y
Brjansk. Pero a pesar de estos éxitos, la
ofensiva soviética pronto perdió el vapor. Para marzo, los alemanes habían recobrado y estabilizado su línea, y asegurado el cuello de la
Bolsa de Viazma. Solamente en la
Bolsa de Demjansk existía alguna perspectiva seria de una gran victoria soviética, ya que allí una gran parte del
16º Ejército Alemán había sido rodeado. Hitler ordenó que no hubiese ninguna retirada y los 92.000 hombres atrapados en la bolsa tuvieron que sostener el terreno en el que estaban, mientras recibían los suministros desde el aire. Aguantaron durante 10 semanas hasta abril, cuando se abrió un corredor terrestre hacia el oeste. De esta manera, las fuerzas alemanas retuvieron
Demjansk, hasta que se les permitió retirarse en febrero de 1943.
Con la primavera, ambos bandos decidieron reasumir la ofensiva. Mientras que el
Alto Mando Alemán decidió estabilizar el frente en
Járkov, los soviéticos sin saberlo, decidieron atacar en el mismo sector para mantener la presión en el sur. Los soviéticos habían atacado en el sector de
Járkov en enero, y, habían establecido un saliente en la orilla oeste del río
Donets.
El
12 de mayo, los soviéticos comenzaron su ofensiva con ataques concéntricos a cada lado de Jarkov, y en ambos lados, rompieron a través de las líneas alemanas, y la ciudad se encontró seriamente amenazada (véase
Segunda Batalla de Jarkov). Como respuesta, los generales alemanes aceleraron sus planes para su propia
ofensiva, que se lanzaron 5 días más tarde.
El
6º Ejército Alemán golpeó en el saliente desde el sur y rodeó completamente a todo el Ejército Soviético que estaba asaltando Jarkov. En los últimos días de mayo, los alemanes destrozaron las fuerzas que se encontraban dentro de la bolsa. De las tropas soviéticas dentro de la bolsa, 70.000 fueron muertas, 200.000 capturadas y sólo 22.000 consiguieron escapar. Los alemanes no se dieron cuenta de la escala de la victoria que habían conseguido, y aunque no lo sabían, a principios de junio las extensas estepas del
Cáucaso estaban virtualmente sin defensa.
Tardíamente, Hitler se había dado cuenta que no contaba con tantas fuerzas como para llevar a cabo una ofensiva en todos los sectores del Frente Oriental. No obstante, pensó que si sus ejércitos lograban apoderarse del petróleo y de las tierras fértiles del sur de Rusia, obtendrían los medios para poder continuar la guerra, privando a su vez al Ejército Rojo de su vital fuente de combustible y cereales. En abril, Hitler confirmó sus planes para la campaña principal en Rusia, de nombre código
Operación Azul. Los objetivos totales de la
Operación Azul serían la destrucción del frente sur del Ejército Rojo, la consolidación del control en
Ucrania al oeste del río
Volga, y la captura de los campos petrolíferos del Cáucaso. Los alemanes reforzaron al
Grupo de Ejército Sur, transfiriendo
divisiones de otros sectores y obteniendo divisiones de los
aliados del Eje. A finales de junio, Hitler tenía 74 divisiones listas para la ofensiva, pero sólo 54 de ellas eran alemanas.
El plan alemán era un ataque de tres puntas en el sur de Rusia:
- El 4º Ejército Panzer (transferido desde el Grupo de Ejército Norte) y el 2º Ejército apoyados por el 2º Ejército Húngaro atacarían desde Kursk hacia Vorónezh, después de lo cual continuarían atacando y anclando su ala izquierda alrededor del río Volga.
- El 6º Ejército atacaría desde Járkov y se movería en paralelo con el 4º Ejército Panzer para alcanzar el Volga.
- El 1º Ejército Panzer golpearía hacia el bajo río Don, flanqueado a su derecha por el 17º Ejército.
Se esperaba que estos movimientos diesen como resultado una serie de grandes bolsas de tropas soviéticas como en la
operación Barbarroja. Aunque los oficiales de la inteligencia soviética no sabían de donde vendría la principal
ofensiva alemana de 1942,
Stalin estaba convencido que el principal objetivo alemán sería
Moscú de nuevo, y un 50% de todas las tropas del Ejército Rojo fueron desplegadas en esta región. Sólo un 10% de las tropas soviéticas estaban desplegadas en el sur de Rusia.
El
28 de junio de 1942, comenzó la Operación Azul. En todos sitios los soviéticos retrocedieron cuando los alemanes cortaron como un cuchillo a través de sus defensas. El
5 de julio, elementos adelantados del 4º Ejército Panzer alcanzaron el río Don cerca de
Vorónezh y quedaron enzarzados en una amarga batalla para capturar la ciudad. Los soviéticos, mantuvieron ocupado al 4º Ejército Panzer, y ganaron un tiempo vital para reforzar sus defensas. De esta manera, por vez primera en la guerra, los soviéticos no estaban luchando para aguantar sin esperanza posiciones expuestas, sino para permitir una retirada organizada. Cuando la pinzas alemanas se cerraron, solamente encontraron rezagados y guardias de cobertura.
Enfadado con los retrasos, Hitler reorganizó al
Grupo de Ejércitos Sur en dos Grupos de Ejército más pequeños: A y B. El
Grupo de Ejércitos A incluía al 17º Ejército, al 1º Ejército Panzer y al 4º Ejército Panzer. El
Grupo de Ejércitos B incluía al 2º Ejército, al 6º Ejército, al 8º Ejército Italiano, al 2º Ejército Húngaro, y a los 3º y 4º Ejércitos Rumanos. El grueso de las fuerzas Acorazadas ahora estaba concentrado en el Grupo de Ejército A, al que se le ordenó avanzar hacia los campo petrolíferos del Cáucaso, mientras que al Grupo de Ejército B se le ordenó capturar Stalingrado y defenderla contra cualquier contraataque soviético. La transferencia del 4º Ejército Panzer lejos del 6º Ejército ayudó al 1º Ejército Panzer a cruzar la región baja del Río Don, pero redujo el avance del 6º Ejército a una marcha, dando más tiempo a los soviéticos a consolidar sus posiciones en
Stalingrado.
El
23 de julio, el 6º Ejército Alemán había tomado
Rostov del Don, pero los soviéticos lucharon con una hábil acción de cobertura que enzarzó a los alemanes en una dura lucha urbana para tomar la ciudad. Esto también permitió que las principales formaciones soviéticas escapasen de un embolsamiento. Con el cruce del río Don asegurado en el sur y con el avance del 6º Ejército yendo muy despacio, Hitler envió al 4º Ejército Panzer para reunirse otra vez con el 6º Ejército. A finales de julio, el 6º Ejército reemprendió su ofensiva y para el
10 de agosto, limpió la orilla occidental del Don, pero los soviéticos aguantaron en algunas áreas más, retrasando la marcha del 6º Ejército hacia el este. En contraste, el Grupo de Ejércitos A, después de cruzar el Don el
25 de julio, se había extendido en un frente amplio. El 17º Ejército Alemán giró hacia el oeste, hacia el
Mar Negro, mientras que el 1º Ejército Panzer atacó hacia el sur y al este barriendo un terreno abandonado en su mayor parte por los soviéticos en retirada. El
9 de agosto, el 1º Ejército Panzer alcanzó las estribaciones de las montañas del Cáucaso, habiendo avanzando más de 450 kilómetros.
Después de limpiar de tropas soviéticas la orilla oeste del Don, el 6º Ejército Alemán cruzó el río el
21 de agosto y empezó a avanzar hacia
Stalingrado. La
Luftwaffe bombardeó la ciudad matando 40.000 personas y convirtiendo gran parte de la misma en ruinas. El 6º Ejército avanzó entonces sobre Stalingrado desde el norte, mientras que el 4º Ejército Panzer avanzó desde el Sur. Entre estos ejércitos y en el área desde el Don al
Volga, se había creado un saliente. Dos Ejércitos soviéticos estaban en el saliente, y el
29 de agosto, el 4º Ejército Panzer montó un ataque importante a través del saliente hacia Stalingrado. Se le ordenó al 6º Ejército que hiciese lo mismo, pero los soviéticos montaron fuertes ataques contra el 6º Ejército desde el Norte que lo inmovilizaron durante 3 días vitales, que hicieron posible que las fuerzas soviéticas escapasen al embolsamiento, y se retirasen hacia Stalingrado. Los soviéticos, que en este momento ya se habían dado cuenta que el plan Alemán era apoderarse de los campos petrolíferos, empezaron a enviar un gran número de tropas desde el sector de Moscú para reforzar a sus tropas en el sur.
Zhúkov asumió el mando del frente de Stalingrado y a principios de septiembre lanzó una serie de ataques desde el norte que retrasaron aún más el intento del 6º Ejército de tomar la ciudad. A mediados de septiembre, el 6º Ejército, después de neutralizar los contraataques soviéticos, reasumió otra vez la captura de la ciudad. El
13 de septiembre, los alemanes avanzaron a través de los suburbios del sur y para el
23 de septiembre de
1942, el principal complejo de fábricas estaba rodeado y la artillería alemana alcanzaba los muelles en el río, a través de los cuales, los soviéticos evacuaban a los heridos y traían a los refuerzos. La
lucha callejera feroz, el conflicto cuerpo a cuerpo de la clase más salvaje, se adueñaban ahora de Stalingrado. El agotamiento y las privaciones quitaban gradualmente las fuerzas a los hombres de ambos bandos, ya que una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial acababa de comenzar.
Guerra en las calles de Stalingrado
El 6º Ejército, al mando del General
Friedrich Paulus, no había sido equipado para luchar una batalla en un ambiente urbano, y le pidió a Hitler poder retirarse para reorganizar sus fuerzas, pero éste, que había llegado a obsesionarse con la
batalla de Stalingrado, rehusó contemplar una retirada. El General Paulus, desesperado, usando sus últimas reservas lanzó otro ataque a principios de noviembre, ya que en este momento los alemanes habían conseguido capturar el 90% de la ciudad. Los soviéticos, sin embargo, habían estado acumulando fuerzas frescas a los flancos de Stalingrado, que estaban en este momento severamente bajas de hombres por parte del Eje, ya que el grueso de las fuerzas alemanas estaba concentrado en la captura de la ciudad, y las tropas de los
Socios del Eje se habían dejado guardando los flancos. Los soviéticos lanzaron entonces la
Operación Urano, el
19 de noviembre de 1942, con ataques simultáneos que golpearon en los débiles flancos enemigos, custodiados por rumanos e italianos, y se encontraron en la ciudad de
Kalach cuatro días más tarde, atrapando al 6º Ejército en Stalingrado.
Los generales pidieron permiso para intentar romper el cerco, lo cual fue rechazado por Hitler, que ordenó al
6º Ejército permanecer en Stalingrado, y les prometió que serían suministrados desde el aire hasta que fuesen rescatados. La palabra de
Göring se vio duramente puesta en entredicho, pues de las 500 tn prometidas, no llegaba ni la décima parte de suministros a Stalingrado para apoyar a los soldados alemanes asediados. Al mismo tiempo, los soviéticos lanzaron la
Operación Marte en un saliente cerca de Moscú. Su objetivo era el inmovilizar al
Grupo de Ejércitos Centro e impedir que pudiese reforzar a las fuerzas del
Grupo de Ejércitos B en Stalingrado.
Mientras tanto, el avance del Grupo de Ejército A en el
Cáucaso se había detenido cuando los soviéticos destruyeron las instalaciones petrolíferas, y se requeriría un año de trabajo para volverlas a hacer operativas, y los campos petrolíferos que quedaban, estaban al sur de las montañas del Cáucaso. Todo agosto y septiembre, las tropas de montaña alemanas sondearon para intentar encontrar un medio de pasar las montañas, pero para octubre, con el comienzo del invierno, no estaban más cerca de conseguir su objetivo. Con las tropas alemanas rodeadas en
Stalingrado, el Grupo de Ejércitos A empezó a replegarse.
En diciembre, el Mariscal de Campo
Erich von Manstein, formó rápidamente una fuerza de socorro alemana compuesta con unidades del Grupo de Ejército A para liberar al aislado 6º Ejército. Incapaz de obtener refuerzos del
Grupo de Ejércitos Centro, la fuerza de socorro solo consiguió penetrar 50 kilómetros antes de ser obligada a retroceder por los soviéticos. Para final del año, el 6º Ejército estaba en una situación desesperada, cuando la Luftwaffe fue capaz solamente de suministrar un sexto de los suministros que
Hermann Goering había prometido.
Poco antes de rendirse al
Ejército Rojo el
2 de febrero de 1943,
Friedrich Paulus fue ascendido a
Mariscal de Campo. De esta manera, Hitler le indicaba a Paulus que se suicidase, porque ningún Mariscal de Campo Alemán había rendido jamás sus tropas o había sido cogido prisionero. De los 300.000 hombres del 6º Ejército, solo sobrevivieron 91.000 para ser cogidos como prisioneros, incluyendo 22 generales, pero sólo 5.000 hombres volverían a Alemania después de la guerra. Ésta llegó a ser la batalla más grande y más costosa, en cuanto a términos de vidas humanas, de la historia. En ambos lados murieron o fueron heridos alrededor de 2 millones de personas, incluyendo civiles, siendo las bajas del
Eje de aproximadamente unas 850.000.
Frente occidental (septiembre de 1940 – junio de 1944)
(Los alemanes) sembraron el cielo y ahora deberán cosechar el torbellino.
[25]
Fotografía tomada durante el fallido asalto canadiense a la playa de
Dieppe.
Aparte de Italia, Europa Occidental vio muy poca lucha desde septiembre de 1940 a junio de 1944. Fuerzas británicas y canadienses lanzaron un pequeño ataque en el pequeño puerto pesquero de la Francia ocupada en
Dieppe, el 19 de agosto de 1942, cuyo objetivo era sondear y ganar información para una invasión de Europa que sucedería más tarde en la guerra. La
Batalla de Dieppe fue un desastre total, pero proporcionó información crítica acerca de las tácticas anfibias que serían utilizadas más tarde en la
Operación Torch y la
Operación Overlord.
En diciembre de 1941, siguiendo al ataque japonés en Pearl Harbor, que llevó a los Estados Unidos, a la guerra, Churchill y Roosevelt se encontraron en la
Conferencia Arcadia. Acordaron que la derrota de Alemania tenía prioridad sobre la derrota del Japón. Para aliviar la presión alemana sobre la Unión Soviética, los Estados Unidos propusieron una invasión de Francia cruzando el canal en 1942. Los británicos se opusieron a esto, sugiriendo en vez de ello una pequeña invasión de Noruega o desembarcos en el
África del Norte Francesa. La
Declaración de las Naciones Unidas fue emitida, y los Aliados Occidentales invadieron primero el Norte de África.
Restos de la ciudad alemana de
Wesel, después de un bombardeo aliado de área intensivo en 1945 (con una destrucción del 97% de todos los edificios).
Con la entrada de los Estados Unidos en la Guerra, la guerra aérea se volvió a favor de los Aliados a últimos de 1942. La U.S. Air Force comenzó los primeros bombardeos a la luz del día sobre Alemania, lo que permitió apuntar de manera mucho más precisa, pero expuso a los bombarderos a más peligro que en el bombardeo nocturno. Mientras tanto, los británicos y los canadienses tomaron como objetivos las ciudades alemanas y las industrias de guerra para el bombardeo nocturno. Este esfuerzo fue orquestado por el Primer Mariscal del Aire
Harris, que llegó a ser conocido como «Bombardero Harris». Adicionalmente, Winston Churchill ordenó los «ataques del terror», con la intención de hacer desaparecer ciudades enteras de una pasada, mediante ingenios incendiarios causando tormentas de fuego, privando así a los trabajadores alemanes de sus hogares. Los ataques en masa, que podían llegar a tener entre 500 a 1.000
bombarderos pesados a la vez, fueron realizados contra aeropuertos, centros industriales, bases de submarinos, centros de ferrocarril, depósitos de combustible y, en los últimos estados de la guerra, los lugares de lanzamiento para armas tales como el misil
V-1 (apodada «Bicho tonto»), el
cohete V2 y un avión con motor a reacción, el
Messerschmitt Me 262. La Luftwaffe estaba desbordada y para 1945, todas las grandes ciudades Alemanas estaban en ruinas.
Los aliados también empezaron misiones de sabotaje contra Alemania, tales como la
Operación Antropoide, en la que
Reinhard Heydrich, el arquitecto de la
Solución final, fue asesinado en mayo de 1942 por agentes de la resistencia checa que habían volado desde el Reino Unido. Hitler ordenó graves represalias contra los ocupantes del cercano pueblo checoslovaco de
Lídice. Todo el tiempo, los Aliados continuaron construyendo e incrementando sus fuerzas en el Reino Unido para una eventual invasión de Europa Occidental que fue planeada para finales de primavera, o para principios del verano de 1944.
El Mediterráneo (mayo de 1943 – marzo de 1945)
...(Italia) es el bajo vientre del Reich.
[26]
La rendición de las fuerzas del Eje en Túnez el
13 de mayo de
1943, dejó como resultado 250.000 prisioneros. La Guerra del Norte de África, resultó un desastre para Italia, y cuando los Aliados invadieron
Sicilia el
10 de julio en la
Operación Husky, capturando la isla en poco menos de un mes, el régimen de
Benito Mussolini se colapsó. El 25 de julio, fue destituido de su cargo por
Víctor Manuel III, el Rey de Italia, y arrestado con el consentimiento del Gran Consejo Fascista. Un nuevo gobierno, dirigido por
Pietro Badoglio, tomó el poder y declaró ostensiblemente que Italia permanecería en la guerra. Badoglio ya había empezado a tener negociaciones secretas de paz con los Aliados.
Los
Aliados invadieron la Italia continental el
3 de septiembre de
1943. Italia se rindió a los Aliados el
8 de septiembre, como había sido acordado en las negociaciones. La familia real y el gobierno de Badoglio escaparon hacia el sur, dejando al
Ejército Italiano sin órdenes, mientras que los alemanes continuaron la lucha, forzando a los Aliados a una parada completa en el invierno de 1943–1944 en la
Línea Gustav al sur de
Roma.
En el norte, Mussolini, fue liberado por orden de Hitler, por un grupo de paracaidistas de las
SS de Alemania bajo el mando de
Otto Skorzeny el
12 de septiembre de
1943. Con el apoyo nazi, creó lo que era de hecho un
gobierno títere, la
República Social Italiana o República de Saló, llamada así por la nueva capital en
Saló en el
Lago de Garda. En estos momentos, los grupos clandestinos de oposición a Mussolini y a la ocupación alemana se habían armado y habían comenzado una
guerra de guerrillas para desestabilizar su poder. A este movimiento subversivo se le conoce como
Resistencia italiana.
A mediados de 1943 se produjo la quinta y final
ofensiva Sutjeska de los alemanes contra los
partisanos yugoslavos.
Siguiendo la rendición Italiana, las tropas Alemanas tomaron la defensa de la península Itálica y establecieron la Línea Gustav en los Montes
Apeninos del sur, al sur de Roma. Los Aliados fueron incapaces de romper esta línea, y así intentaron rodearla con un desembarco anfibio en
Anzio el
22 de enero de
1944. El desembarco, llamado
Operación Shingle, fue rodeado rápidamente por los alemanes y parado en seco, haciendo que Churchill comentase: «
En vez de lanzar un gato salvaje a la costa, todo lo que tenemos es una ballena varada».
Incapaz de flanquear la Línea Gustav, los Aliados intentaron de nuevo, romperla mediante
asaltos frontales. El 15 de febrero, el monasterio de
Montecassino, fundado en el 524 por
San Benito fue destruido por bombarderos estadounidenses
B-17 y
B-26. Paracaidistas de élite alemanes se lanzaron inmediatamente sobre las ruinas para defenderlas. Desde el 12 de enero hasta el 18 de mayo, fue asaltado cuatro veces por las tropas Aliadas, con el resultado de unas pérdidas de 54.000 bajas Aliadas y de 20.000 soldados alemanes.
Después de unos meses, se rompió la línea Gustav y los Aliados avanzaron hacia el norte. El
4 de junio,
Roma fue liberada, y el ejército Aliado alcanzó
Florencia en agosto. Fue entonces detenido en la
Línea Gótica en los Apeninos toscanos durante el invierno.
Frente oriental (febrero de 1943 – enero de 1945)
Quieren una guerra de aniquilación. Les vamos a dar una guerra de aniquilación.
Después de la rendición del 6º Ejército Alemán en Stalingrado el
2 de febrero de
1943, el
Ejército Rojo lanzó ocho
ofensivas durante el invierno. Muchas estaban concentradas a lo largo de la
cuenca del Don cerca de Stalingrado. Estos ataques resultaron en ganancias iniciales, hasta que las fuerzas Alemanas fueron capaces de tomar ventaja de la sobre extensión y debilitada condición del Ejército Rojo, y lanzar un contraataque para recapturar la ciudad de Jarkov y áreas circundantes. Esta sería la última victoria estratégica importante de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.
Tanque
soviético T-34 averiado, siendo retirado por un tanque blindado de recuperación —sin torreta—, bajo fuego enemigo, durante la
Batalla de Kursk.
Las lluvias de primavera impidieron las operaciones en la Unión Soviética, pero ambos lados usaron este tiempo para prepararse para la inevitable batalla que llegaría en el verano. La fecha del comienzo de la ofensiva se había movido repetidamente, debido a que retrasos en su preparación habían forzado a los alemanes a posponer el ataque. El
4 de julio, la Wehrmacht, después de reunir la concentración de poder de fuego más grande de toda la Segunda Guerra Mundial, lanzó su
ofensiva contra la Unión Soviética en el saliente de
Kursk. Los soviéticos conocían sus intenciones, y se apresuraron a defender el saliente con un sistema enorme de defensas en el terreno. Los alemanes atacaron a la vez desde el norte y el sur del saliente y esperaban encontrarse en el medio, cortar el saliente y atrapar a 60 divisiones Soviéticas. La ofensiva Alemana en el sector Norte fue abortada cuando consiguieron realizar muy pocos progresos a través de las defensas Soviéticas, pero en el sector Sur hubo verdadero peligro de producirse una penetración Alemana. Los soviéticos trajeron entonces sus reservas para contener el empuje alemán en el sector Sur, y la consiguiente
Batalla de Kursk, llegó a ser la batalla de tanques más grande de la guerra, cerca de la ciudad de
Prokhorovka. Los alemanes ya no tenían reservas de consideración, habiendo agotado sus
fuerzas acorazadas y no pudieron parar la contraofensiva soviética que los lanzó de vuelta a sus posiciones de partida.
Los soviéticos capturaron Jarkov después de su victoria en Kursk, y con la amenaza de las lluvias del otoño, Hitler estuvo de acuerdo en una retirada general a la línea del
Dnieper en agosto. A fines de septiembre, los alemanes encontraron la línea del Dnieper imposible de sostener cuando crecieron las cabezas de puente soviéticas. Ciudades importantes del Dnieper empezaron a caer, siendo la primera
Zaporozhye, seguida por
Dnepropetrovsk. A principios de noviembre los soviéticos penetraron a través de sus cabezas de puente a ambos lados de
Kiev y recapturaron la capital ucraniana. El
1er Frente Ucraniano atacó en Korosten en
Nochebuena, y el avance soviético continuó a lo largo de la línea del ferrocarril hasta que se alcanzó la frontera polaco-soviética de 1939.
Avances soviéticos desde agosto de 1943 a diciembre de 1944.
Los soviéticos lanzaron su ofensiva de invierno en enero de 1944, en el sector norte y liberaron el brutal
sitio de Leningrado. Los alemanes hicieron una retirada ordenada desde el
área de Leningrado a una línea más corta, basada en los lagos del sur. Para marzo los soviéticos golpearon en Rumanía desde Ucrania. Las fuerzas soviéticas rodearon al
1º Ejército Panzer, al norte del río
Nistru. Los alemanes escaparon de la bolsa en abril, salvando a la mayoría de sus hombres pero perdiendo su equipo pesado. Durante abril, el Ejército Rojo lanzó una serie de ataques cerca de la ciudad de
Iaşi, Rumanía, con el objetivo de capturar el sector, estratégicamente importante, que esperaban usar de trampolín para lanzarse hacia Rumanía para una
ofensiva de verano. Cuando lanzaron el ataque a través del bosque de
Târgu Frumos los soviéticos fueron rechazados por los alemanes y las fuerzas rumanas, al defender con éxito las fuerzas del Eje el sector a través del mes de abril.
Cuando las tropas soviéticas se acercaron a Hungría, las tropas alemanas ocuparon Hungría el
20 de marzo. Hitler pensó que el líder húngaro, el Almirante
Miklós Horthy ya no podía considerarse un aliado fiable. Otro de los aliados del Eje, Finlandia, había buscado una paz separada con Stalin en febrero de 1944, pero no aceptaron los términos iniciales que se les ofrecieron. El
9 de junio, la Unión Soviética comenzó la
cuarta ofensiva estratégica en el
Istmo de Karelia que, después de tres meses, forzó a Finlandia a aceptar un armisticio.
Antes que los soviéticos pudiesen comenzar su ofensiva de verano hacia Bielorrusia, tenían que limpiar la
península de Crimea de fuerzas del Eje. Restos del 17º Ejército alemán del Grupo de Ejércitos Sur y algunas fuerzas rumanas, habían sido aisladas y dejadas atrás en la península cuando los alemanes se habían retirado de Ucrania. A principios de mayo, el
3er Frente Ucraniano del Ejército Rojo atacó a los alemanes y la consiguiente batalla fue una victoria completa para las fuerzas soviéticas, fracasando un chapucero esfuerzo de evacuación a través del
Mar Negro por parte de los alemanes.
Con Crimea limpia, la largamente esperada ofensiva soviética de verano, de nombre en código,
Operación Bagration, comenzó el
22 de junio de 1944, con 2,5 millones de hombres y 6.000 tanques. Su objetivo era limpiar Bielorrusia de tropas alemanas, y aplastar al Grupo de Ejército Centro Alemán que estaba defendiendo ese sector. La ofensiva se organizó para coincidir con los desembarcos Aliados en Normandía, pero retrasos hicieron que la
ofensiva tuviese que ser pospuesta por algunas semanas. La subsiguiente batalla resultó en la destrucción del Grupo de Ejército Centro Alemán, y en unas 800.000 bajas Alemanas, la derrota más grande de la
Wehrmacht durante la guerra. Los soviéticos continuaron imparables adelante, alcanzando los alrededores de Varsovia el
31 de julio.
La proximidad del
Ejército Rojo, hizo que los polacos de
Varsovia pensasen que serían liberados pronto. El
1 de agosto, se
rebelaron como parte de la más amplia
Operación Tempest. Casi 40.000 luchadores de la
resistencia polaca tomaron el control de la ciudad. Los soviéticos, sin embargo, no avanzaron más.
[3] La única ayuda que recibieron los polacos fue fuego de artillería, cuando unidades del ejército alemán, que se movían dentro de la ciudad para acallar la revuelta, recibieron disparos de artillería soviética. La resistencia acabó el
2 de octubre. Después unidades alemanas destruyeron la mayor parte de lo que había quedado de la ciudad.
Después de la destrucción del Grupo de Ejército Centro Alemán, los soviéticos atacaron a las fuerzas alemanas en el sur a mediados de julio de 1944, y en el plazo de un mes habían limpiado Ucrania de la presencia alemana, inflingiéndoles graves pérdidas a los alemanes. Una vez que Ucrania fue limpiada, las tropas soviéticas golpearon en Rumanía. El 2º y 3er Frentes Ucranianos del Ejército Rojo, se enzarzaron con el
Heeresgruppe Südukraine alemán, que estaba constituido por formaciones alemanas y rumanas, en un operación para ocupar Rumanía y destruir las formaciones Alemanas en el sector. El resultado de la
Batalla de Rumanía fue una victoria completa para el Ejército Rojo, y significó el paso de Rumanía desde el campo del Eje hacia el campo Aliado.
Bulgaria se rindió al Ejército Rojo en septiembre. Siguiendo a los alemanes en retirada desde Rumanía, los soviéticos entraron en Hungría en octubre de 1944 pero el 6º Ejército Alemán rodeó y destruyó tres cuerpos del Grupo Pliyev del Mariscal
Rodion Yakovlevich Malinovsky cerca de
Debrecen, en Hungría. Los soviéticos habían esperado con su rápido asalto la captura de Budapest, pero fueron rechazados y Hungría permanecería como aliada de Alemania hasta el fin de la guerra en Europa. Esta batalla sería la última victoria alemana en el Frente Oriental.
Los soviéticos se recobraron de su derrota en
Debrecen, y las columnas adelantadas del Ejército Rojo colaboraron con los
Partisanos yugoslavos en la
liberaron Belgrado a últimos de noviembre y alcanzaron
Budapest el
29 de diciembre de
1944, rodeando la ciudad y atrapando unas 188.000 tropas del Eje, incluyendo muchas Waffen-SS alemanas. Los alemanes aguantaron hasta el
13 de febrero de
1945, y el asedio se convirtió en uno de los más sangrientos de la guerra. Mientras tanto el 1er, 2º y 3er Frentes del Báltico del Ejército Rojo entablaron combate con los restos del
Grupo de Ejército Centro y del
Grupo de Ejército Norte para capturar la
región báltica de manos alemanas en octubre de 1944. El resultado de la consiguiente serie de batallas fue la pérdida permanente de contacto entre los Grupos de Ejército Norte y Centro, y la creación de la
bolsa de Courland en Letonia, donde los ejércitos alemanes
16º y
18º fueron atrapados, con un total de unos 250.000 hombres, y allí permanecerían hasta el final de la guerra.
El Pacífico (junio de 1943 – julio de 1945)
Todavía existe un largo, difícil camino hacia Tokio.
[27]
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos atacó a Japón, usando grandes bombas incendiarias contra las ciudades japonesas durante la guerra, utilizando cientos de aviones volando a baja altitud.
El 30 de junio, los Aliados lanzaron la
Operación Cartwheel, una operación de gran estrategia para el Pacífico Sur y Sudoeste, encaminada a aislar la base Japonesa más importante,
Rabaul, antes de proceder a la campaña de «
saltar de isla en isla» hacia Japón. Había tres objetivos principales: volver a capturar
Tulagi y las
Islas Santa Cruz; volver a conquistar la costa norte de
Nueva Guinea, y las
Islas Salomón centrales; y la toma de Rabaul y bases cercanas.
Para septiembre, las fuerzas australianas y estadounidenses en Nueva Guinea habían capturado las
bases más importantes Japonesas en Salamaua y Lae. Poco después se lanzaron sobre la
Península Huon, la
cadena montañosa Finisterre,
Bougainville, y las
campañas de Nueva Bretaña.
En noviembre, los
marines de Estados Unidos vencieron en la
Batalla de Tarawa. Este fue el primer
asalto anfibio con una oposición muy fuerte en el
teatro del Pacífico. La gran cantidad de bajas que sufrieron los Marines, desató una tormenta de protestas en los Estados Unidos, donde no se podía comprender que se sufriesen pérdidas tan grandes por una diminuta y aparentemente sin importancia isla. Los Aliados adoptaron una política de puentear algunas islas fuertes Japonesas y dejarlas "pudrirse en el árbol", rotos sus suministros y tropas de refresco.
El avance Aliado continuó en el Pacífico con la captura de las
Islas Marshall antes de finales de febrero. Unos 42.000 soldados del
Ejército y Marines de los Estados Unidos desembarcaron en el atolón
Kwajalein el
31 de enero. Se produjo una
batalla muy dura, y la isla fue conquistada el
6 de febrero. Después los Marines de Estados Unidos volvieron a derrotar a los Japoneses en la
Batalla de Eniwetok.
Vehículos de desembarco anfibio rumbo a la costa de
Saipán.
El objetivo estratégico de los Estados Unidos era el conseguir bases aéreas para poder bombardear Japón con sus nuevos
B29, en las
Islas Marianas, especialmente
Saipán,
Tinian y
Guam. El
11 de junio, la flota Naval de los Estados Unidos bombardeó Saipán, defendido por 32.000 tropas Japonesas; La
Batalla de Saipán comenzó el día 15, cuando 77.000 marines desembarcaron, consiguiendo asegurar la isla el 9 de julio. Los Japoneses emplearon toda su menguante fuerza naval en la
Batalla del Mar de Filipinas, pero sufrieron graves pérdidas en barcos y aviones. Después de la batalla, la fuerza de portaaviones Japonesa ya no era efectiva militarmente. Con la captura de Saipán, Japón estaba al fin al alcance de los bombarderos B-29.
Guam fue invadida el
21 de julio y conquistada el
10 de agosto, pero los japoneses lucharon fanáticamente. Las operaciones de limpieza continuaron mucho tiempo después de que la
Batalla de Guam hubiese acabado oficialmente. La isla de
Tinian fue invadida el
24 de julio y fue tomada el
1 de agosto. Esta operación vio el uso por vez primera del
napalm en una guerra.
[28]
Las tropas del General MacArthur liberaron las Filipinas, desembarcando en la isla de
Leyte el
20 de octubre. Los Japoneses se habían preparado, dispuestos a una defensa a toda costa, y usaron los últimos restos de sus fuerzas navales en un intento fallido para destruir la fuerza de invasión en la
Batalla del Golfo de Leyte, desde el
23 de octubre hasta el
26 de octubre de
1944, la batalla naval más grande de la historia del mundo moderno. Esta fue la primera batalla en la que los Japoneses emplearon ataques
kamikaze. El acorazado Japonés
Musashi, uno de los dos acorazados más grandes jamás construidos, fue hundido por 19 torpedos estadounidenses y 17 bombas.
A lo largo de 1944, los submarinos y aviones Aliados atacaron la marina mercante Japonesa, y privaron a la industria japonesa de las materias primas, por cuya obtención Japón había ido a la guerra. El principal objetivo era el petróleo, y Japón estaba casi seco a finales de 1944. En 1944, los submarinos hundieron unos dos millones de toneladas de carga,
[29] mientras que los Japoneses solamente fueron capaces de reemplazar menos de un millón de toneladas.
[30] El
6º Ejército de los Estados Unidos desembarcó en
Luzón, la principal isla de las Filipinas. Manila fue reconquistada en marzo.
El Yamato hundiéndose desde la popa.
Los Estados Unidos capturaron
Iwo Jima en febrero. La isla era psicológicamente importante porque era un territorio tradicional Japonés, administrado por la prefectura de Tokio. Estaba fuertemente defendido con muchos túneles, trincheras y fuertes bajo tierra, pero eventualmente fue conquistado por los Marines, después de que hubiesen capturado el Monte Suribachi, un punto clave de la defensa. Iwo Jima probó ser de un valor incalculable debido a sus dos campos de aviación que fueron usados para los aterrizajes de emergencia de los B29, y porque estaba bastante cerca de Japón como para proveer escolta de cazas a los bombarderos, y así alcanzar las
islas de origen japonesas.
[31]
Con la consiguiente captura de
Okinawa (desde abril hasta junio), los Estados Unidos trajeron a la tierra natal de los Japoneses, dentro de un radio de acción más cómodo, para sus ataques navales y aéreos. Los japoneses defendieron la isla con tropas terrestres, kamikazes, y con la misión suicida del acorazado
Yamato, que fue hundido por los bombarderos en picado estadounidenses. Junto con docenas de otras ciudades Japonesas,
Tokio fue bombardeado con bombas incendiarias, y murieron cerca de 90.000 personas en el ataque inicial. Las
condiciones de vida hacinadas alrededor de los centros de producción y las construcciones residenciales de madera contribuyeron a las cifras tan grandes de pérdidas humanas. Además, los puertos y las mayores áreas de tránsito marítimo de Japón fueron saturadas con minas colocadas desde el aire, en la
Operación Starvation, que desorganizó totalmente la logística de la
nación isla.
La última ofensiva importante en el
área del Pacífico Sudoeste fue la
Campaña de Borneo de mediados de 1945, cuyo objetivo era aislar más aún, a las fuerzas japonesas que quedaban en el Sudeste de Asia, y asegurar la liberación de los prisioneros de guerra aliados.
China y el Sureste de Asia (marzo de 1944 – junio de 1945)
En abril de 1944, los japoneses comenzaron la
Operación Ichigo, para asegurar la ruta férrea entre Peking y Nanking, y para limpiar el sur de China de campos de aviación estadounidenses bajo el mando del General
Chennault.
[32] La operación tuvo éxito, ya que abrió un corredor continuo entre Peking e Indochina, y forzó la recolocación de los campos de aviación más tierra adentro.Sin embargo, falló en la destrucción del ejército de
Chiang Kai-shek, y los estadounidenses pronto adquirieron las
Marianas, desde las que podían bombardear las
islas de origen japonesas.
Mientras los estadounidenses continuaban sin pausa la construcción de la
carretera de Ledo desde la
India hasta China, en marzo de 1944, los japoneses empezaron su propia ofensiva hacia la India. Esta "Delhi Chalo" ('Marcha hacia
Delhi') fue iniciada por
Netaji Subhas Chandra Bose,
[33] el comandante del
Ejército Nacional Indio (una fuerza compuesta de prisioneros de guerra del
Ejército Indio Británico, que habían sido capturados por los japoneses y que habían decidido unirse a la guerra en un intento para librar a la India de sus gobernantes coloniales, y desde ahí obtener la independencia).
[34] Los japoneses intentaron destruir a las principales fuerzas indias y británicas en
Imphal, resultando en algunos de los combates más feroces de la guerra. Mientras que las tropas aliadas que estaban cercadas eran reforzadas y suministradas por
aviones de transporte hasta que tropas frescas consiguieron romper el asedio, los japoneses, debido en parte a las lluvias torrenciales, agotaron sus suministros y empezaron a pasar hambre. Las fuerzas supervivientes se retiraron eventualmente perdiendo 85.000 hombres, una de las derrotas más grandes del Japón durante la guerra.
Durante el monzón desde agosto hasta noviembre de 1944, los japoneses fueron perseguidos hasta el
río Chindwin en Birmania. Con el comienzo de la
estación seca a principios de 1945, las
fuerzas estadounidenses y chinas finalmente completaban la carretera de Ledo, aunque demasiado tarde como para tener ningún efecto decisivo. El
14º Ejército Británico, compuesto de unidades indias, británicas y africanas, lanzó una ofensiva en Birmania central. Las fuerzas Japonesas fueron derrotadas decisivamente, y los aliados los persiguieron hacia el sur, conquistando Rangún el 2 de mayo (véase
Operación Drácula).
Frente Occidental (junio de 1944 – enero de 1945)
En el Este, la vastedad del espacio... permitirá una pérdida de territorio... sin sufrir un golpe mortal a las oportunidades de Alemania para sobrevivir. ¡No pasa lo mismo en el Oeste! Si el enemigo tiene éxito... vendrán consecuencias de proporciones catastróficas en muy poco tiempo.
[35]
Tropas estadounidenses a punto de desembarcar en la playa.
En la primavera de
1944, se habían completado las preparaciones
aliadas para la invasión de
Francia. Se habían reunido unas 120 divisiones con unos 2 millones de hombres, de los cuales 1,3 millones eran estadounidenses, 600.000 eran británicos y el resto unidades canadienses, franceses libres y polacos. La invasión se emplazó para el 5 de junio pero debido al mal tiempo se pospuso para el 6 de junio de
1944.
[36] Entre el 85 y el 90 por ciento de todas las tropas alemanas estaba desplegado en el
Frente Oriental, y sólo unos 400.000 alemanes en dos ejércitos, el
7º Ejército alemán y el recién creado
5° Ejército Panzer eran todo lo que
Alemania podía reservar para defenderse contra la invasión aliada. Los alemanes habían construido también una serie de fortificaciones elaboradas a lo largo de la costa, llamadas el
Muro del Atlántico para detener la invasión, pero en muchos sitios el Muro estaba incompleto. Las fuerzas aliadas, bajo el mando supremo de
Dwight D. Eisenhower, habían lanzado una elaborada campaña de engaños, para convencer a los alemanes que los desembarcos ocurrirían en el área de
Calais, lo que causó que los alemanes desplegaran gran parte de sus fuerzas en ese sector. Solamente 50.000 alemanes estaban desplegados en el sector de
Normandía el día de la invasión.
La invasión comenzó cuando se lanzaron 17.000 paracaidistas en
Normandía para servir como una fuerza de distracción e impedir que los alemanes atacasen las playas. Al apuntar el día, una flota naval inmensa bombardeó las defensas alemanas en las playas, pero debido al mar que estaba muy agitado, muchos barcos fallaron su blanco. Los estadounidenses en particular, sufrieron fuertes pérdidas en la
playa de Omaha debido a que las fortificaciones alemanas estaban intactas. Sin embargo, al final del primer día, se habían cumplido muchos de los objetivos aliados, incluso habiendo sido muy optimista el objetivo británico de capturar
Caen. Los alemanes no lanzaron ningún contraataque significativo sobre las playas, ya que
Hitler creía que los desembarcos eran una distracción. Solamente tres días más tarde, el Alto Mando alemán se dio cuenta que
Normandía era el lugar de la verdadera invasión, pero para entonces, los
Aliados habían consolidado sus
cabezas de playa.
El terreno «
bocage» de
Normandía, donde los estadounidenses habían desembarcado, era ideal para la guerra defensiva. No obstante, los estadounidenses progresaron de forma constante y capturaron el puerto de aguas profundas de
Cherburgo el 26 de junio, uno de los objetivos primarios de la invasión. Sin embargo, los alemanes habían
minado el puerto y destruido muchas de las instalaciones antes de rendirlo, y haría falta otro mes antes de que el puerto pudiese ser habilitado para un uso limitado. Los británicos lanzaron otro
ataque el 13 de junio para capturar
Caen, pero fueron rechazados debido a que los alemanes habían reforzado la ciudad con un gran número de tropas en la ciudad para retenerla. La ciudad permanecería todavía en manos alemanas durante otras 6 semanas.
El 23 de julio, en la
Operación Cobra, las fuerzas mecanizadas estadounidenses consiguieron forzar la salida por el lado oeste de la cabeza de playa de
Normandía gracias a su superioridad numérica, al poder de fuego aliado y a tácticas mejoradas. Cuando
Hitler supo de la salida estadounidense, ordenó a sus fuerzas en
Normandía que lanzasen una contraofensiva inmediata. Sin embargo, las fuerzas alemanas que se movían en campo abierto, eran un objetivo fácil para la aviación aliada, ya que al principio habían escapado de los ataques aéreos aliados, debido solamente a sus posiciones defensivas bien camufladas.
Los estadounidenses colocaron fuertes formaciones en sus flancos para que neutralizaran los ataques, y empezaron entonces a rodear al
7º Ejército alemán y a grandes partes del
5° Ejército Panzer en la
bolsa de Falaise. Fueron capturados unos 50.000 alemanes, pero 100.000 consiguieron escapar de la bolsa, aunque sin sus tanques ni armamento pesado. Todavía peor para los alemanes, fue que los británicos y canadienses que habían estado bloqueados en su sector, ahora hicieron una brecha en las líneas alemanas. Se había desvanecido cualquier esperanza que tuviesen los alemanes de contener el avance aliado en
Francia, formando una nueva línea defensiva. Los aliados se precipitaron por toda
Francia, avanzando 1000 kilómetros en dos semanas.
[37] Las fuerzas alemanas se retiraron hacia el Norte de Francia,
Países Bajos y
Bélgica. Las fuerzas aliadas estacionadas en
Italia invadieron la
Riviera francesa el
15 de agosto de
1944, y enlazaron con las fuerzas de
Normandía. La
resistencia francesa clandestina en
París, se levantó contra los alemanes el
19 de agosto, y una división acorazada francesa bajo el mando del general
Philippe Leclerc, presionando a la vanguardia desde
Normandía, recibió la rendición de las fuerzas alemanas de la ciudad, y liberó a la ciudad el 25 de agosto.
Tropas estadounidenses desfilando por los Campos Elíseos en París.
Los alemanes lanzaron la
bomba volante V-1, el primer
misil de crucero del mundo, para atacar blancos en el sur de
Inglaterra y en
Bélgica. Más tarde, emplearían el
cohete V2, un
misil balístico guiado de
combustible líquido. Ninguna de estas armas era muy precisa y podían solamente ser apuntadas hacia blancos grandes, como las ciudades. Tuvieron muy poco impacto militar, pero su intención era más bien la desmoralización de los civiles.
Los problemas logísticos eran una constante en el avance aliado hacia el este, ya que las líneas de suministro todavía venían desde las playas de
Normandía. Los paracaidistas aliados y las fuerzas acorazadas intentaron un avance para ganar la guerra, a través de los
Países Bajos y el
Rin con la
Operación Market Garden en septiembre, pero fueron rechazados. Una victoria decisiva lograda por el
1º Ejército canadiense en la
Batalla del Scheldt, aseguró la entrada al puerto de
Amberes, con lo cual se pudo usar para recibir suministros a últimos de noviembre de
1944. Mientras tanto, los estadounidenses lanzaron un ataque a través del
bosque de Hurtgen en septiembre; los alemanes, a pesar de tener menor número de hombres, fueron capaces de rechazar a los estadounidenses durante 5 meses, usando el difícil terreno y buenas posiciones defensivas. En octubre, los estadounidenses capturaron,
Aquisgrán, la primera ciudad importante alemana en ser ocupada.
Hitler había estado planeando desde mediados de septiembre una contraofensiva importante contra los aliados. El objetivo del ataque sería la captura de
Amberes. La captura o destrucción de
Amberes no sólo cortaría los suministros a los ejércitos aliados, también dividiría a las fuerzas aliadas en dos, desmoralizando la alianza y forzando a sus líderes a negociar. Para el ataque,
Hitler concentró lo mejor de lo que le quedaba de sus fuerzas, en el Oeste. El
5° Ejército Panzer, el reconstruido
7º Ejército y el recién creado
6º Ejército Panzer, en total, 240.000 hombres en 28 divisiones, 1.200 tanques y cañones de asalto. La
ofensiva empezó el 16 de diciembre de
1944, con una barrera artillera disparada por 900 cañones alemanes. Una hora más tarde, los tres ejércitos alemanes golpearon la línea estadounidense del frente.
Hitler lanzó su golpe hacia
Amberes a través de las
Ardenas, en el sur de
Bélgica, una región llena de colinas y en algunos lugares llena de espesos bosques, y el lugar de su victoria en
1940.
El ataque del
6º Ejército Panzer tuvo un progreso lento, pero una de sus puntas de lanza consiguió penetrar en las líneas estadounidenses y lanzarse con rapidez hacia el
río Mosa. En el Sur, el
5° Ejército Panzer penetró a través de la inexperta infantería estadounidense. El avance alemán fue retrasado en
Saint-Vith, población que las fuerzas estadounidenses defendieron durante varios días. En el vital nudo de carreteras de
Bastogne, los alemanes sitiaron la ciudad, defendida por la
101ª División Aerotransportada, pero no consiguieron tomarla. Algunas unidades alemanas sobrepasaron
Bastogne, pero el avance principal fue bloqueado. La ofensiva alemana tuvo un gran impacto en los comandantes aliados, ya que no creían que los alemanes aún tuvieran capacidad para organizar una ofensiva a gran escala. Muchas de las tropas alemanas que atacaban eran veteranos del
Frente Oriental, y sabían como combatir en invierno. Un cielo denso y cubierto había impedido el uso de sus aviones de reconocimiento y de ataque a tierra a los estadounidenses. Sin embargo, los aliados estaban empezando a recuperarse de su impacto inicial y el
1º Ejército y el
9º Ejército se reagruparon para bloquear cualquier intento de avance de los alemanes hacia el Norte. El
3º Ejército de
Patton hizo un giro rápido de 90 grados y golpeó el flanco sur alemán. El 26 de diciembre, el
3º Ejército había liberado
Bastogne. El clima en estos momentos había mejorado, permitiendo liberar todo el poder aéreo aliado, hasta detener el ataque terrestre alemán en
Dinant. En un intento para mantener el impulso de la ofensiva los alemanes lanzaron un
ataque aéreo masivo contra los campos de aviación aliados en los
Países Bajos el 1 de enero de
1945. Los
alemanes destruyeron 465 aviones pero perdieron 277 de sus propios aviones. Mientras que los aliados recuperaron sus pérdidas en cuestión de días, la
Luftwaffe no, por lo que ya no fue capaz de lanzar más ataques aéreos importantes.
[38] Las fuerzas aliadas del norte y el sur se encontraron en
Houffalize, y a finales de enero habían empujado a los alemanes a sus posiciones de partida. Se habían desperdiciado meses de la producción de guerra del
Reich, en un momento en el que las fuerzas alemanas del
Frente Oriental necesitaban esos recursos desesperadamente, ya que el
Ejército Rojo se estaba preparando para su masiva
ofensiva contra
Alemania.
Frente oriental (enero de 1945 – abril de 1945)
Soldado del Ejército Rojo: ahora estás en suelo alemán. La hora de la venganza ha llegado.
[39]
Con los Balcanes y la mayor parte de Hungría limpias de tropas Alemanas a últimos de diciembre de 1944, los soviéticos comenzaron un redespliegue masivo de sus fuerzas hacia Polonia para su inminente ofensiva de Invierno. Las preparaciones soviéticas todavía estaban en marcha, cuando Churchill le pidió a Stalin que lanzase su ofensiva tan pronto como fuera posible para aliviar la presión Alemana en el Oeste. Stalin accedió y la
ofensiva fue dispuesta para el 12 de enero de 1945. Los ejércitos de
Konev atacaron a los alemanes en el sur de Polonia y se expandieron desde su cabeza de puente en el Río
Vístula cerca de Sandomierz. El 14 de enero, los ejércitos de
Rokossovsky atacaron desde el Río
Narew al norte de Varsovia. Los ejércitos de
Zhúkov, situados en el centro, atacaron desde sus cabezas de puente cerca de Varsovia. La ofensiva combinada Soviética rompió las defensas que cubrían
Prusia Oriental, dejando el frente Alemán en un completo caos.
Zhúkov tomó Varsovia el
17 de enero, y para el
19 de enero, sus tanques tomaron
Łódź. Ese mismo día, las fuerzas de Konev alcanzaron la frontera Alemana anterior a la guerra. Al final de la primera semana de la ofensiva, los soviéticos habían penetrado 160 kilómetros en profundidad, en un frente que tenía 650 kilómetros de ancho. La apisonadora Soviética se paró finalmente en el Río
Óder al final de enero, a sólo 60 kilómetros de Berlín.
Los soviéticos habían esperado capturar Berlín para mediados de febrero, pero resultó una previsión demasiado optimista. La resistencia alemana que casi se había colapsado en la fase inicial del ataque, se había había endurecido tremendamente. Las líneas soviéticas de suministro estaban sobre extendidas y la disciplina entre las tropas Soviéticas en el momento que fueron lanzadas sobre suelo alemán se colapsó. El deshielo de primavera, la falta de apoyo aéreo, y el miedo a ser rodeados a través de ataques de flanco desde
Prusia Oriental,
Pomerania y
Silesia, condujo a un alto general de la ofensiva soviética. El recién creado
Grupo de Ejército Vístula, bajo el mando de
Heinrich Himmler, intentó un contraataque en el flanco expuesto del Ejército Soviético pero había fallado para el 24 de febrero. Esto hizo que
Zhúkov tuviese claro que el flanco tenía que ser asegurado antes que pudiese montarse cualquier ataque sobre Berlín. Los soviéticos reorganizaron entonces sus fuerzas y golpearon hacia el norte, limpiando Pomerania, y después atacaron hacia el sur y limpiaron Silesia de tropas alemanas. En el sur, tres intentos alemanes de liberar la asediada guarnición de Budapest fallaron, y la ciudad cayó ante los soviéticos el 13 de febrero. Los alemanes contraatacaron otra vez; Hitler insistía en la tarea imposible de recuperar el Río Danubio. El 16 de marzo, el ataque había fallado, y el Ejército Rojo contraatacó ese mismo día. El 30 de marzo, entraron en
Austria y capturaron
Viena el 13 de abril.
Hitler creía que el objetivo principal para la inminente ofensiva Soviética sería en el sur cerca de
Praga, y no Berlín, y había enviado las últimas reservas Alemanas a defender en ese sector. El principal objetivo del Ejército Rojo era realmente Berlín y para el
16 de abril estaba listo para comenzar su
asalto final sobre Berlín. Las fuerzas de Zhukov golpearon por el centro y cruzaron el río
Óder pero quedaron detenidas debido a la desesperada resistencia Alemana en las
Alturas Seelow. Después de tres días de lucha muy dura y de 33.000 soldados soviéticos muertos,
[40] se penetraron las últimas defensas de Berlín. Konev cruzó el río Óder desde el Sur y se encontró que podía atacar Berlín pero
Stalin le ordenó a
Konev que guardase los flancos de las fuerzas de
Zhúkov y que no atacase Berlín. Las fuerzas de
Rokossovskiy cruzaron el
Óder por el norte y enlazaron con las fuerzas del Mariscal de Campo
Bernard Montgomery en el norte de Alemania mientras que las fuerzas de Zhúkov y Konev capturaban Berlín.
Para el
24 de abril, los grupos de ejército soviéticos habían rodeado al
9º Ejército Alemán y a parte del
4º Ejército Panzer. Estas eran las principales fuerzas que supuestamente tenían que defender Berlín, pero
Hitler había dado órdenes a estas fuerzas que aguantasen donde estaban y que no retrocediesen. Así que las principales fuerzas Alemanas que supuestamente debían defender Berlín, estaban atrapadas al sureste de la ciudad. Berlín fue rodeada más o menos en este momento, y como esfuerzo de resistencia final, Hitler llamó a los civiles, incluyendo a los adolescentes y ancianos, a que luchasen en la milicia
Volkssturm, contra el
Ejército Rojo que se estaba aproximando. Estas fuerzas marginales fueron aumentadas con los vapuleados restos alemanes que habían luchado contra los soviéticos en las
Alturas Seelow. Hitler le ordenó al cercado
9º Ejército, que rompiese el cerco y que enlazase con el
12º Ejército del General Walther Wenck y que liberase Berlín. Una tarea imposible, las unidades supervivientes del 9º Ejército fueron conducidas hacia los bosques que rodeaban Berlín, cerca del pueblo de Halbe, donde estuvieron envueltos en una
lucha particularmente dura, tratando de romper las líneas Soviéticas y de alcanzar al 12º Ejército. Una minoría consiguió unirse al 12º Ejército y dirigirse peleando hacia el oeste, para rendirse a los estadounidenses. Mientras tanto, la durísima lucha urbana continuaba en Berlín. Los alemanes habían almacenado una gran cantidad de
panzerfausts, y consiguieron destruir una gran cantidad de tanques soviéticos en las calles llenas de escombros de Berlín. Sin embargo, los soviéticos emplearon las lecciones que habían aprendido en la lucha urbana en
Stalingrado, y fueron avanzando lentamente hacia el centro de la ciudad. La fuerzas Alemanas en la ciudad resistieron tenazmente, en particular la unidad
SS Nordland, que estaba compuesta de voluntarios SS extranjeros, porque estaban muy motivados ideológicamente y creían que no vivirían si eran capturados. La lucha fue casa por casa y cuerpo a cuerpo. Los soviéticos tuvieron 360.000 bajas; los alemanes 450.000 bajas incluyendo civiles, y además 170.000 capturados. Hitler y su personal se trasladaron al
Führerbunker, un bunquer de hormigón debajo de la Cancillería, donde se suicidó el
30 de abril de
1945, junto a Eva Braun, con la que había contraído matrimonio unas horas antes.
La Guerra acaba en Europa
Una cortina de hierro caerá sobre este enorme territorio (
Europa Oriental) controlado por la Unión Soviética.
[41]
Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt, y Joseph Stalin en Yalta en 1945.
Roosevelt,
Churchill, y
Stalin llegaron a acuerdos para la Europa de posguerra en la
Conferencia de Yalta en febrero de 1945. Su encuentro llegó a muchas resoluciones importantes, tales como la formación de las
Naciones Unidas, elecciones democráticas en Polonia, las fronteras de Polonia se
movieron hacia el oeste a
expensas de Alemania, los nacionales soviéticos serían
repatriados, y se acordó que la Unión Soviética atacaría a Japón a los tres meses de la rendición de Alemania.
Los Aliados reasumieron su avance hacia el interior de Alemania a finales de enero. El obstáculo final para los Aliados era el
Río Rin, que fue cruzado a finales de marzo de 1945, ayudados por la captura fortuita del
Puente de Ludendorff en
Remagen. Una vez que los Aliados hubieron cruzado el Rin, los británicos se dirigieron en abanico hacia el nordeste en dirección a
Hamburgo, cruzando el
Río Elba y moviéndose hacia Dinamarca y el Mar Báltico.
El
9º Ejército de los Estados Unidos se dirigió al sur para formar la pinza norte del embolsamiento del Ruhr, mientras que el
1º Ejército fue hacia el norte como la pinza sur del embolsamiento. Estos ejércitos estaban comandados por el general
Omar Bradley, que tenía bajos su mando a 1.300.000 hombres. El
4 de abril, el cerco estaba completado, y el Grupo de Ejército Alemán B, que incluía al 5º Ejército Panzer, al 7º Ejército y al 15º Ejército comandados por el
Mariscal de Campo Walther Model, estaban atrapados en la
Bolsa del Ruhr. Se cogió a unos 300.000 soldados alemanes como
prisioneros de guerra. El 1er y 9º ejércitos de los Estados Unidos giraron entonces hacia el este. Pararon su avance en el río Elba, donde se encontraron con las tropas soviéticas a mediados de abril.
Los avances Aliados hacia el norte de la Península Italiana, en el invierno de 1944–45, habían sido lentos debido al terreno montañoso y al redespliegue de tropas en Francia. Pero para el
9 de abril, el
15º Grupo de Ejército Britoestadounidense, penetró a través de la
Línea Gótica y atacó el valle del
Po, cercando gradualmente las principales fuerzas alemanas.
Milán se conquistó a finales de abril. El
5º Ejército de Estados Unidos continuó su avance hacia el oeste y enlazó con unidades francesas, mientras que los Británicos entraron en
Trieste, y se encontraron con los partisanos yugoslavos. Unos pocos días antes de la rendición de las tropas alemanas en Italia, partisanos italianos capturaron a Mussolini, que trataba de escapar a Suiza. Fue ejecutado, junto con su amante
Clara Petacci. Se llevaron sus cuerpos a Milán, donde fueron colgados boca abajo, para escarnio público.
Después de la muerte de Hitler,
Karl Dönitz se convirtió en el jefe del gobierno alemán pero su podería se desintegraba rápidamente. Las fuerzas alemanas en Berlín entregaron la ciudad a las tropas soviéticas el
2 de mayo de
1945. Las fuerzas alemanas en Italia se rindieron el
2 de mayo de
1945, en el cuartel general del General Alexander, y las fuerzas alemanas en el
Norte de Alemania, Dinamarca y los Países Bajos se rindieron el
4 de mayo. El Alto Mando Alemán bajo el Generaloberst
Alfred Jodl rindieron incondicionalmente todo el resto de fuerzas alemanas el
7 de mayo en
Reims, Francia. Los Aliados occidentales celebraron el «
Día de la Victoria en Europa» el
8 de mayo. La Unión Soviética celebró el «
Día de la Victoria» el
9 de mayo. Algunos restos del Grupo de Ejército Centro Alemán continuaron resistiendo hasta el
11 de mayo o el
12 de mayo (véase
Batalla de Praga).
[4].
La Guerra acaba en Asia
Habiendo hallado la bomba, la hemos utilizado.
[42]
La última conferencia aliada de la Segunda Guerra Mundial fue celebrada en la ciudad de
Potsdam, cercana a Berlín, desde el
17 de julio hasta el
2 de agosto. Durante la
Conferencia de Potsdam, se alcanzaron acuerdos entre los Aliados sobre la política a llevar en la Alemania ocupada. También se lanzó un ultimatum a Japón pidiendo su
rendición incondicional.
El presidente de los Estados Unidos
Harry Truman decidió usar la nueva
arma atómica para acelerar el final de la guerra. La batalla de Okinawa había mostrado que una
invasión en las islas de origen japonesas (planeada para noviembre) significaría un gran número de bajas estadounidenses. La estimación oficial que fue dada por la Secretaría de Guerra era de 1.4 millones de bajas aliadas, aunque algunos historiadores discuten si esto habría sido el caso o no. La invasión habría significado la muerte de millones de soldados japoneses y civiles, que estaban siendo entrenados como milicia.
El
6 de agosto de
1945, un
B-29 Superfortress, el
Enola Gay, lanzó una
bomba atómica apodada
Little Boy sobre
Hiroshima, destruyendo la ciudad. El
9 de agosto, un B-29 llamado
Bockscar lanzó la segunda bomba atómica, apodada
Fat Man, sobre la ciudad portuaria de
Nagasaki.
El
8 de agosto, dos días después que se hubiese lanzado la bomba atómica sobre Hiroshima, la Unión Soviética, habiendo denunciado su
pacto de no agresión con Japón en abril, atacó a los japoneses en Manchuria, cumpliendo su promesa hecha en Yalta de atacar a los Japoneses tres meses después de que hubiese acabado la
guerra en Europa. El ataque fue hecho por tres grupos de ejército soviéticos. En menos de dos semanas, el ejército japonés en Manchuria, que consistía en aproximadamente un millón de hombres, había sido destruido por los soviéticos. El Ejército Rojo se movió hacia
Corea del Norte el
18 de agosto. Corea fue seguidamente dividida en el
paralelo 38 en las zonas soviética y estadounidense.
El uso estadounidenses de las armas atómicas contra Japón y la invasión soviética del Manchukuo, hicieron que
Hirohito se apresurase a puentear al gobierno existente e interviniese para finalizar la guerra. En su alocución radiofónica a la nación, el Emperador no mencionó la entrada de la Unión Soviética en la guerra, pero en su «reescritura a los soldados y marineros» del 17 de agosto, ordenándoles el
alto el fuego y entregar las armas, acentuó la relación entre la entrada de los soviéticos en la guerra y su decisión de rendirse, omitiendo cualquier mención a las bombas atómicas.
Los
japoneses se rindieron el
14 de agosto de
1945, o el
Día de la Victoria sobre Japón, firmando el
Instrumento Japonés de Rendición el 2 de septiembre. Las tropas japonesas en China se rindieron formalmente el
9 de septiembre de
1945.
Repercusiones fuera de los países beligerantes
Participación de América Latina
A pesar de tratarse de un país neutral, en los primeros años de la guerra, un grupo de aviadores
argentinos se alistaron como voluntarios en la
Royal Air Force británica, dando lugar al
164° Escuadrón de la RAF de voluntarios argentinos, el cual combatió en el norte de Francia y
Bélgica. Se presentaron 776 argentinos como voluntarios en las fuerzas aéreas de Gran Bretaña, Canadá, Sudáfrica
[43] En total, se estima, que unos 4.000 argentinos combatieron durante la Segunda Guerra Mundial como voluntarios de los aliados.
[44]
En diciembre de
1941 tras el
Ataque a Pearl Harbor,
Cuba fue el único país independiente
antillano que le declaró la guerra al Eje. En el país fueron arrestados varios agentes alemanes y se convirtió en el principal proveedor de azúcar a los aliados. Alemania hundió 5 buques mercantes cubanos con un saldo de 82 muertos. Por su parte los cazasubmarinos cubanos hundieron al submarino alemán U-176.
También como consecuencia del ataque a Pearl Harbor,
Venezuela rompe relaciones con las potencias del Eje en diciembre de 1941. A raíz de ello, el
16 de febrero de
1942, los
tanqueros venezolanos
Monagas y
Tía Juana son torpedeados y hundidos por submarinos del Tercer Reich en aguas del
Golfo de Venezuela, tras lo cual, el gobierno del presidente
Isaías Medina Angarita, aunque sin declarar la guerra, pasa a cooperar con el esfuerzo aliado de manera más estrecha, autorizando incluso el uso temporal de bases militares venezolanas por el Ejército y la Armada de los Estados Unidos, así como garantizando el suministro de combustible a dichas fuerzas.
En mayo de ese mismo año, Alemania hundió dos navíos petroleros
mexicanos (el
Potrero del Llano y el
Faja de Oro); con este hecho se da inicio a la única participación de
México en la Guerra Mundial. Ante la descortesía del Eje de no contestar a la nota de protesta enviada por la cancillería mexicana, el Congreso mexicano le declaró la guerra el
22 de mayo de
1942, siendo el tercer y último país
norteamericano en entrar en la guerra. De fines de junio a principios de septiembre los submarinos alemanes hundirían 4 barcos más:
Túxpam,
Oaxaca,
Las Choapas y
Amatlán. De esta forma, la aviación mexicana conformada por el
escuadrón 201 participó en la guerra del
Pacífico.
Si bien varios países
sudamericanos le declararon la guerra a las potencias del Eje, solo
Brasil envió una
fuerza expedicionaria a combatir. Entre julio y agosto de 1942, submarinos alemanes hundieron 18 barcos brasileños, y aunque el gobierno de Brasil se mostraba reacio a entrar en el conflicto, la indignación pública empujó a Brasil a declarar la guerra a Alemania en noviembre de 1942, y a enviar casi 30 mil hombres al frente de
Italia.
Colombia declaró la guerra en 1943, porque un submarino alemán hundió uno de sus barcos, el goleta "Resolute", que unos días antes había transportado soldados ingleses a la
isla de San Andrés. À raíz de esto el gobierno colombiano decidió hacer patrullajes para evitar mas hundimientos. El 29 de marzo de 1944 el "ARC Cabimas" transportaba
gasóleo en la ruta
Cartagena-
Panamá escoltado por el "ARC Caldas" que detectó la presencia del
submarino alemán U-154 hundiéndolo en el acto.
El resto de los países sudamericanos como
Perú,
Ecuador,
Uruguay,
Paraguay,
Venezuela,
Chile y
Argentina, sólo rompieron relaciones diplomáticas con los países del
Eje entre 1942 y 1944. La mayor parte de los cuales declararon, finalmente, la guerra al Eje recién en febrero de 1945. Salvo Argentina que le declaró la guerra a Alemania y al Japón el 27 de marzo y Chile que hizo lo propio con el
Japón a fines de abril de 1945, siendo el último país en emitir una declaración de guerra.
Los países
centroamericanos lo hicieron bien al lado de
México, o bien al lado de
Brasil; excepto
Costa Rica, que declaró la guerra a
Japón el 8 de diciembre de 1941, al mismo tiempo que los
Estados Unidos.
Participación española en la guerra
El
23 de octubre de
1940 se celebró la llamada
entrevista de Hendaya en la que
Francisco Franco se reunió con
Adolf Hitler en presencia sus ministros de Asuntos Exteriores,
Ramón Serrano Suñer y
Joachim von Ribbentrop, para tratar la posible entrada de España en la guerra, en el bando alemán. Sin embargo, Hitler no consiguió convencer a Franco, aunque éste cambió la declaración de España de
neutral a
no beligerante para mostrar de esta forma el apoyo de España al Eje Roma-Berlín. En junio de
1941 se autorizó el reclutamiento de voluntarios para luchar contra el
comunismo, dando origen a la
División Azul, la cual combatió en el
ejército alemán durante la
invasión de la
Unión Soviética.
Franco que había recibido el apoyo británico y estadounidense, lo seguía compensando con las explotaciones mineras británicas, como Riotinto, a la vez que permitía el paso de refugiados judíos o militares (principalmente pilotos) hacia Portugal. La intención era quedar bien con cualquiera que ganara la guerra. Esta posición se apreció especialmente desde que Franco pretendió suavizar la posición de su régimen con las destituciones del ministro germanófilo
Ramón Serrano Suñer en 1942, y la repatriación de los voluntarios de la
División Azul en 1943, después de la
Conferencia de Casablanca.
Respecto a la guerra, Franco dijo:
[cita requerida]
Hay tres guerras simultáneas; la del Eje contra la
URSS en la que estoy de parte del Eje, la del Eje contra los
Aliados, en la que soy neutral, y la de
Estados Unidos contra
Japón en la que estoy a favor de Estados Unidos.
La participación española fue básicamente ideológica. Luchando contra el
comunismo o en contra el
fascismo, había españoles en casi todos los ejércitos:
Los voluntarios españoles fueron encuadrados en la
250 Einheit spanischer Freiwilliger de la Wehrmacht (la
División Azul), lucharon como voluntarios contra la Unión Soviética en el frente oriental, operando principalmente en el frente de
Leningrado hasta 1943.
En 1943 Franco ordenó la repatriación de los voluntarios que formaban la
División Azul. Sin embargo, algunos de ellos rechazaron volver y fueron reagrupados en otras unidades alemanas. También hubo voluntarios españoles en otras unidades alemanas, principalmente en las
Waffen-SS, y otros voluntarios que atravesaron la frontera española furtivamente por Lourdes, Francia. Las nuevas unidades fueron llamadas colectivamente la
Legión Azul. Estos lucharon en Letonia, en Yugoslavia contra los partisanos de Tito, en Francia contra la resistencia e incluso en la
Batalla de Berlín.
Muchos exiliados, tanto niños como adultos, habían sido acogidos por el gobierno soviético tras la Guerra Civil Española. Después, tras la entrada de la
URSS en la guerra en
1941, algunos se presentaron voluntarios y otros muchos fueron llamados a filas como compensación por la ayuda recibida del pueblo soviético. Los que no querían luchar, normalmente fueron encarcelados.
- En el Ejército Francés y la Resistencia:
El otro país que más exiliados españoles recibió fue Francia, debido a que cientos de miles de republicanos españoles huyeron al otro lado de la frontera tras la derrota en la guerra civil. Cuando estalló la guerra, muchos antiguos combatientes republicanos españoles se presentaron voluntarios en el ejército regular francés. Tras la derrota francesa de
1940 y cuando Francia estaba ocupada por las fuerzas del eje, algunos se incorporaron a la
Resistencia.
Algunos de los primeros tanques que entraron en París, tras su liberación en
1944, pertenecían a la
9ª Compañía; conocida popularmente como
La Nueve; de la
2ª División Blindada, del
Regimiento de Marcha del Chad, de la
División Leclerc. Esta División estaba encuadrada en el
III Ejército estadounidense liderado general
George Patton.
[45]
El ejército británico, como no aceptaba extranjeros, creó una compañía española llamada:
Spanish Company Number One, que incluso luchó en la
batalla de Normandía (pero no desembarcó el
Día D).
Consecuencias históricas
Además de los horrores propios de toda
guerra, la Segunda Guerra Mundial introdujo formas de sufrimiento no achacables a la propia escala de la misma:
- Deportaciones masivas a campos de concentración y de trabajo, organizados en Europa por Alemania (contra judíos, homosexuales, eslavos, discapacitados, gitanos, Testigos de Jehová, comunistas, españoles republicanos, sacerdotes católicos y ministros de otras religiones, etc.), que se convertirían en campos de exterminio donde tendría lugar el Holocausto; también en Estados Unidos y otros países de América, internando a sus ciudadanos de ascendencia japonesa.
- Masacres masivas de población y de prisioneros enemigos perpetrada por las fuerzas japonesas, principalmente en China, y las alemanas, en Rusia. Tras la guerra, malos tratos a prisioneros de guerra, sobre todo por parte de la Unión Soviética.
- Violaciones masivas de mujeres por parte de tropas soviéticas y japonesas.
- Experimentos científicos usando prisioneros realizados por médicos nazis y japoneses, que solían acabar con la muerte del individuo.
- Bombardeo aéreo masivo de civiles y lanzamiento de cohetes V-1 y V-2 iniciado por el Eje en Varsovia, Londres, Coventry y otras ciudades, que fue continuado por los aliados a una escala mucho mayor (Tokio, Berlín, Dresde y Hamburgo entre otras). Además, por primera y única vez, la bomba atómica fue utilizada en una guerra: dos bombas arrojadas por Estados Unidos explotaron con tres días de intervalo, en Hiroshima y Nagasaki.
- Durísimos años de postguerra para la población civil.
- Como consecuencia de los cambios territoriales, millones de personas se vieron desplazadas y desarraigadas de sus lugares de origen.
- En el ámbito intelectual y artístico, queda de forma oprimente y, a veces, obsesiva, la pregunta de cómo fue posible la guerra y cómo fueron posibles las circunstancias históricas que llevaron a ella. En muchos casos esta cuestión se ve agravada por el saber de que intelectuales y artistas colaboraron con los totalitarismos y el clima bélico o, al menos, no se opusieron decididamente a ello.
La Segunda Guerra Mundial contribuyó a que emergieran dos superpotencias que buscaban repartirse el mundo: Estados Unidos y la URSS. La Sociedad de Naciones, a la que se responsabilizó de contribuir a desatar la guerra, fue reemplazada por la ONU. La carta de las Naciones Unidas se firmó en San Francisco el
26 de junio de
1945. En los
Juicios de Núremberg y
Tokio, parte de la jerarquía nazi y del
Tenno nipón fue juzgada y condenada por crímenes contra la humanidad. La investigación científica y técnica, en su conjunto, se benefició de un fuerte impulso en particular: el dominio del átomo tras el
Proyecto Manhattan. También contribuyó a la creación del helicóptero, los aviones de reacción y la creación del
ICBM.
Los soviéticos, que se aliaron con EE. UU. y los aliados sólo por conveniencia contra el enemigo común, Alemania, se convirtieron en enemigos por sus ideales contrarios, y así comenzó una era de
guerra fría en Europa.
En Alemania tras la firma del armisticio por parte del Eje, el
Plan Marshall contribuyó a la reconstrucción de Alemania. Si bien los alemanes perdieron la guerra, sus adelantos en tecnología punta en cadenas de industrias, fabricación de componentes para cohetes, misiles y diversos tipos de armas ayudaron a los Aliados del Oeste y sirvieron para el llamado «
milagro alemán».
Sin embargo se presentó la expulsión de alemanes en Europa central (
Prusia,
Checoslovaquia, Polonia y países bálticos) donde había asentamientos alemanes desde varios siglos atrás. Los alemanes de los Sudetes, que pedían su incorporación a Alemania, habían desencadenado el desmantelamiento de Checoslovaquia, acordado en los Acuerdos de Múnich de 1938.
Tras la toma de esos territorios por el ejército soviético, numerosos alemanes fueron expulsados o dejaron su tierra para ir a Alemania o Austria, en condiciones generalmente dramáticas.
Los Estados Unidos tomaron la iniciativa de una actitud «positiva». Impusieron la democracia (particularmente al Japón), a través de una depuración y de un control del estado y la educación.
Las pérdidas de vidas humanas para Estados Unidos fueron, en comparación con el resto de los Aliados, muy inferiores en número porque en su territorio no se desarrolló la guerra y las pérdidas sólo fueron militares.
En este contexto, la actitud francesa, país liberado tras la Batalla de Normandía según la historiografía francesa, estuvo marcada por la afirmación original de una voluntad de independencia, sobre todo debido a la personalidad de Charles de Gaulle, quien hizo jugar a Francia un papel en la ocupación de Alemania al lado de los vencedores y, por otra parte, desarrolló la investigación nuclear para afirmar su independencia de Estados Unidos. La liberación se acompaña de una depuración de personas sospechosas de ser colaboradores (gran parte de ellos ejecutados sin juicio previo) y la destrucción de ciudades como
El Havre. Se forma un gobierno de unión, entre comunistas y gaullistas de una parte y representantes de la resistencia y radicales, de centro izquierda.
Los otros aliados, si se exceptúa el Reino Unido, jugaron un rol menor o fueron descartados de las negociaciones referentes a la puesta en práctica de las dos zonas de influencia que siguieron a los acuerdos de
Yalta y de
Potsdam. Esta situación, que porta en sí misma los gérmenes de la
Guerra Fría, llegaría a durar hasta
1989.
El Reino Unido salió considerablemente debilitado de la guerra. Ésta, en efecto, consagró el fin de su poderío colonial. Por consiguiente, las Islas Británicas conocieron una crisis sin precedentes, que requirió la reconstrucción y reestructuración de su economía.
Se estima que alrededor de 6 millones de judíos, junto con otros grupos étnicos, fueron asesinados por los nazis, principalmente mediante la deportación a campos de concentración, algunos tan conocidos como
Auschwitz,
Treblinka y
Majdanek. La expresión hebrea
Shoah (catástrofe) —también conocida como «Holocausto»— designa la exterminación en masa de los judíos perpetrada durante esta sangrienta guerra.
Al final del conflicto la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) reemplazó a la
Sociedad de Naciones (SDN), fundada en 1919, y se otorgó a sí misma la misión de resolver los conflictos, en general bélicos, de carácter internacional.
Consecuencias territoriales en el mundo
Rusia anexionó el este de
Polonia,
Estonia,
Letonia,
Lituania, y partes de
Finlandia y
Rumanía. Polonia recibió territorios de Alemania (
Pomerania,
Silesia y la mitad de
Prusia Oriental). Alemania y Austria quedaron divididas en cuatro zonas de influencia, posteriormente Austria recuperó su independencia en 1955 y en el caso de Alemania, Estados Unidos, Francia y Reino Unido unificaron sus respectivas zonas de influencia en la
República Federal Alemana y la
URSS hizo lo mismo con su zona de influencia y la convirtió en la
República Democrática Alemana.
La guerra dejó al descubierto la debilidad de los países europeos y los movimientos de independencia de las colonias se generalizaron con el apoyo de las dos superpotencias. Los ejércitos de las potencias coloniales no tenían ya capacidad para controlar dichos movimientos, por lo que a lo largo de la segunda mitad del siglo XX de produjo la llamada
descolonización.
El mundo quedó dividido en dos bloques: